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31.10.21

Carrillera de cerdo ibérico al vino tinto

 



 

La cocina es una de mis aficiones que ha ido creciendo con el paso del tiempo. Desde el pasado mes de enero, fecha en la que me prejubilé después de casi treinta años dedicados en cuerpo y alma al banco, disfruto con enorme placer de mi tiempo en la cocina. No me refiero al tiempo de cocinado obligatorio que es cuando me toca encargarme de hacer la comida en casa. Me refiero a esos días que me otorgo para disfrutar de la cocina y hacer feliz a los demás degustando el fruto de mi trabajo.

 

Varios de mis lectores habituales, sobre todo, los que más me conocéis, me habéis pedido varias veces que escriba un libro de recetas. No es mi intención ya que no soy un creador de platos, me conformo con ser un seguidor, copiador y en ocasiones, versionador de recetas de mis admirados cocineros. Martín Berasategui, Pepe Rodríguez en alguna ocasión y frecuentemente Joan Roca. 

 

Mi pasión por la cocina la completo, junto con Misi, mi mujer; con la posibilidad de visitar una o dos veces al año restaurantes con estrella Michelin. No son pocos los que hemos disfrutado y tras las visitas siempre hay algún plato que trato de emular. Hemos disfrutado de manera pasional cada visita a Marín Berasategui (4), El Bohío (4), Paco Roncero, Coque (3), Azurmendi, Aponiente (2), Akelarre, Gaytán, Ramón Freixa, Dstage, El Club Allard (2), Lúa (3) y otros con la estrella asomando como Dos Cielos (4).

 

( ) Entre paréntesis las visitas realizadas cuando exceden de una.

 

En cada visita, aprendo y disfruto. Cada uno expresa a su manera e interpreta la mejor versión del producto de cercanía al que convierten en su especialidad y en la marca de la casa.

 

Me estoy enrollando, y todo para justificar mi artículo de hoy, voy a compartir una receta que versiono de Joan Roca. De mis imprescindibles, su Can Roca es la ausencia más llamativa de mi lista de restaurantes para visitar. He llegado a estar en lista de espera, sin suerte. Tiene tanto éxito que la reserva se realiza con un año de antelación y se agota en minutos. Ya lo conseguiré porque no voy a dejar de intentarlo. 

 

Receta:

 

Carrilera de cerdo ibérico con salsa al vino tinto

 

1.- Salmuera

750 ml de agua

75 gr de sal gorda de cocina

 

Remover con una varilla hasta disolver la sal en el agua.

Sumergir las carrileras en la salmuera durante veinte minutos.

Secar en papel secante de cocina y reservar.

 

2.-Infusionar aceite de hierbas

40 gramos de Aceite de oliva virgen extra

2 ramas de tomillo

2 ramas de romero


Utilizo dos métodos, el paciente que consiste en introducir las hierbas en una botella que rellenamos de aceite virgen de oliva. Dejamos reposar durante cuatro meses, moviendo la botella un par de veces al mes.

 

O el método inmediato, en una sartén calentamos aceite a temperatura suave, unos 90º C. Calentamos durante unos cinco minutos con las hierbas sumergidas en el aceite. Dejamos enfriar, colamos y este es el aceite que utilizaremos para marcar las piezas en el paso posterior.

 

3.- Cocinar las carrilleras

1 kg de carrileras (3 por comensal).

50 gramos de aceite infusionado de romero y/o tomillo.

pimienta.

dos cucharadas sopera de harina de trigo.

500 ml de agua (aprox).

 

Retiramos la fascia y otras telillas que tenga la carne con la ayuda de un cuchillo bien afilado.

Pimienta al gusto y pasamos por harina cada trozo para posteriormente marcar en la olla donde hemos puesto a calentar el aceite virgen de oliva o el aceite infusionado de hierbas. Marcar por ambas caras y reservar.

Una vez tengamos todos las carrileras marcadas, las incorporamos a la olla donde está el aceite y las cubrimos de agua. Dejamos cocer durante 40 minutos a fuego suave. Reservar las carrilleras en su propia agua.

 

4.- Salsa al vino

2 puerros limpios

2 cebollas medianas

3 dientes de ajo

1 chile (opcional)

2 zanahorias medianas y tiernas

150 ml de vino tinto (cuanto mejor sea el vino, mejor saldrá la receta) el mismo vino nos servirá para maridar el plato.

4 cucharadas soperas de aceite virgen extra o del infusionado anterior

sal

 

Cortamos las verduras en trozos pequeños (1 cm aprox.) pochamos en la olla con el aceite caliente, salamos y cocinamos hasta que se caramelicen. Añadimos el vaso de vino. Una vez reduzca el alcohol, apagamos el fuego y reservamos.

 

5.- Cocer la carrillera

Carrillera cocida (elaboración del punto 3 anterior)

Salsa al vino (elaboración del punto 4 anterior)

1 cucharada de postre de Pimentón dulce de la Vera

 

Volcamos la salsa sobre la olla donde están las carrilleras cocidas y su agua. Calentamos hasta que llegue a hervir y posteriormente bajamos el fuego a la mitad, durando cocer unos 20-25 minutos. Incorporamos el pimentón y dejamos cocer otros 5 minutos.

Sacamos las carrilleras y las reservamos en otro recipiente. Trituramos la salsa con una batidora de mano y calentamos en fuego medio hasta que reduzca. Cuanto más reduzca más concentrado de sabor tendrá la salsa y más densa. El punto definitivo va en gustos. A mi personalmente prefiero que pueda mojar pan sin empaparlo de agua. Rectificar de sal y pimienta si necesitase.

 

6.- Presentación

 

Me gusta acompañarlo de patatas fritas o sobre una cama de puré de patatas.

Carrilleras cubiertas por su salsa, adornada con alguna hierba que tengamos a mano o cebollino.

25.10.21

Una mentira mil veces repetida no se convierte en verdad



 

La ilusión colectiva creada entre los ciudadanos nace del desconocimiento general. Ya sea por la escasa información real y verídica ofrecida por los políticos a los ciudadanos o por la pereza general para buscar la verdad. 

 

Una vez sabido esto, los políticos se apalancan en el uso de determinados datos no siempre contrastados, cargados de ideología, demagogia o repitiendo la idea que prevalece en Europa. Ya tenemos creado el campo de la discusión ideológica. 

 

Cada partido presente en la discusión se arma de un ejército de fieles dispuestos a replicar y hacer eco a cada mensaje publicado por cada una de las partes. Estos ejércitos de fieles cegados de intelecto convierten la política en una eterna pelea entre aficiones, un perenne Madrid-Barcelona de fútbol o baloncesto. 

 

La conversación fluye y es útil cuando a cada argumento esgrimido, con datos ciertos, se escuchan de manera activa con ánimo de comprender e intentar convencer. En el caso de que se enfrenten dos creyentes de idearios diferentes, es imposible la conciliación. La razón se alcanza desde el argumento y la reflexión. La fe se alcanza desde los sentimientos y sin necesidad de contraste. Los fieles ciegos a los dictados políticos e ideológicos oficiales funcionan como creyentes de una secta excluyente sin autocrítica ni raciocinio. 

 

En el año 2012 se aprobó una reforma del mercado laboral en España y desde ese momento todos los partidos de la oposición fijaron como argumento inamovible la promesa de derogarla, incluso llegaron a afirmar que sería lo primero que iban a hacer en el momento que llegaran al poder.

 

En estos años hemos tenido cuatro elecciones generales. 2015, 2016 y tras la moción de censura contra Rajoy, abril 2019 y noviembre de 2019. Desde estas últimas, una coalición PSOE y UP gobierna apoyada por diversos grupos independentistas y de izquierdas. Dividiendo en dos grupos diferenciados el arco parlamentario, algo muy futbolero, algo muy español, recuperamos el triste recuerdo de azules contra rojos. Más carnaza para los creyentes poco críticos y poco ilustrados que siguen las redes sociales como el nuevo libro sagrado.

 

Desde ese noviembre de 2019 las promesas han ido cayendo, el gran éxito del gobernante es ser inmune a las hemerotecas e inventarse los motivos que justifiquen cada decisión tomada con anterioridad. El mundo real nos sitúa como país en un colectivo dentro de una Europa con naturaleza política y económica supranacional, donde poco a poco se avanza en la armonización de las políticas con el fin de llegar a un espacio común real para todos los ciudadanos. El nuevo gobernante una vez se estrena en su puesto toma conciencia de lo que puede hacer en su casa sin ofender al resto de socios y lo que está vedado si no quiere verse excluido de la financiación ofrecida por el resto de los socios.

 

¿Por qué no se ha derogado la reforma del mercado laboral del 2012?, ¿Por qué la parte más demagógica del gobierno se está envolviendo en esta bandera?, ¿Busca provocar una ruptura pensando en una nueva cita electoral que según sus cálculos le pueda ser beneficiosa? 

 

Recordemos lo explicado por el presidente Sánchez en octubre de 2020 como los puntos más lesivos, bajo su punto de vista, de la ley que desea modificar, antes de escuchar a Europa decía derogar:

 

- Derogar el artículo 52.D del Estatuto de los Trabajadores derivado de la reforma laboral del año 2012 que permite la posibilidad de despido por absentismo laboral causado por bajas por enfermedad. Este despido fue avalado por el Tribunal Constitucional el pasado mes de octubre del 2020.

 

- Derogar la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.

 

- Modificar el artículo 42.1 del Estatuto de los Trabajadores sobre contratación y subcontratación laboral a efectos de limitar la subcontratación a servicios especializados ajenos a la actividad principal de la empresa.

 

- Limitar la capacidad de modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa.

 

- Revisar el mecanismo de inaplicación de los convenios colectivos, orientándolo a descuelgue salarial vinculado a causas económicas graves.

 


Hace falta un explicación más clara de los motivos con argumentos, no obstante podemos hacernos una idea sobre lo que subyace en el planteamiento del presidente.

 

Anular la posibilidad de la empresa para despedir a trabajadores que tienen una sucesión de bajas médicas es profundamente ideológica. Desde el punto de vista de un trabajador es injusto poder verse despedido por sufrir alguna enfermedad que le obligue a faltar de su puesto de trabajo por motivos médicos probados. Desde el punto de vista de la empresa en injusto no poder despedir a un trabajador que no llega a un mínimo de productividad porque encadena multitud de bajas. ¿Dónde está la razón? Como en tantas ocasiones en un punto equidistante entre ambas posturas. Los extremos son injustos. ¿Buscaba el legislador el extremo o buscaba limitar el abuso del absentismo laboral? 

 

¿Es un problema el absentismo laboral? Olvidemos la demagogia y la ideología. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) en el segundo trimestre de 2021 en España somos 19.671.700 trabajadores. Según el INE y Randstad, cada día 1.049.121 personas no acuden al trabajo diariamente. De ellos el 24,6% de ellos lo hace injustificadamente, 276.968 personas. El debate se amplía sobre la parte del 75,4% restante que con justificación médica son "reales". ¿Necesitamos modernizar el sistema o los criterios de concesión de baja médica?, la reiteración de determinadas bajas médicas ¿llaman la atención o se deben admitir siempre?

 

Es un tema sensible con ramificaciones en otras disciplinas y además ¿tantos simuladores de enfermedad existen? personalmente conozco a alguno, un caso de migraña oportuna los lunes posteriores a una derrota de su equipo de fútbol favorito. Yo he sufrido migraña casi cincuenta años de mi vida y este caso me daba especial rabia por lo que conozco de lo limitante que puede ser esta enfermedad y lo que luché para que nunca me doblegara hasta el punto de ausentarme de mi puesto de trabajo. Conocí otro caso de oportuna indisposición cada año durante el mes julio. Era tan conocido entre sus compañeros de trabajo que incluso organizaban una porra cada primavera para acertar la fecha concreta de la "aparición de esa enfermedad" que obligaba al empleado a tener dos meses de vacaciones cada verano. Anécdotas que ilustran lo que todos sabemos que existe, el caradura de siempre. Según los números en España hay muchos de estos. Curiosamente según datos del mismo estudio de Randstad y el INE el total absentismo en la Administración pública es del 7,8% (el 2,2% sin justificar), en sanidad el 8,6% (el 2,9% sin justificar), correos y reparto de paquetería el 7,9% (el 3,1% sin justificar). La media nacional de ausentismo está en el 5,2% (el 1,4% sin justificar). Parece que algo hay que solucionar y restar armas a las empresas no parece que sea la mejor decisión y eso que la parte más gravosa del problema corresponde a la Administración.

 

Respecto a la prioridad de los convenios de empresa sobre los sectoriales, entiendo que la voluntad del legislador fue permitir la posibilidad de alcanzar acuerdos entre los trabajadores y su empresa sin tener que depender de los acuerdos sectoriales. ¿Qué hay de malo en ello? Restando la ideología y el proteccionismo sindical defendiendo la existencia de los sectores tradicionales ¿qué razones hay para modificar la prioridad? 

 

Respecto a la subcontratación, el abuso por parte de las empresas reiterando la subcontratación evita la creación de puestos de trabajo estables. Esta propuesta de modificación propuesta por el presidente parece sensata para limitar los abusos y crear empleo estable.

 

Las dos últimas propuestas son para limitar su aplicación, no habla de derogación sin más. Toda limitación que se plantee con lógica, conocimiento y lejos de la demagogia tiene posibilidades de conseguir efectos positivos en el mercado de trabajo.

 

Si todo lo expuesto resume el punto de vista del gobierno, ¿qué razones hay para no haber realizado una reforma a la reforma laboral? 

 

Parece que la parte del gobierno que se relaciona con Europa y controla la economía, entiende que la reforma de la reforma no ayudará a la recuperación económica tras una crisis sin precedentes por la influencia en el parón de actividad por la pandemia. Por otra parte, la parte del gobierno que solo figura y crea eslóganes desea aprovechar la imagen formada alrededor de la vicepresidente de Trabajo por su capacidad de llegar a acuerdos para fijar y prorrogar los ERTES que han protegido el empleo de miles de trabajadores. Una dirigente política emergente entre una izquierda radical que pierde en cada proceso de elecciones su capacidad de influencia, marcando sus divisiones internas y sin capacidad para unificar el mensaje. En la habitual, llenos de demagogia e ideales sin contraste efectivo en una sociedad avanzada necesitan de una bandera a la que aferrarse, la reforma laboral. Querida ministra, tras casi dos años en el puesto ¿por qué no se hace?, ¿porque no eres capaz de convencer a tus socios de gobierno?, ¿ni a tus socios europeos? o porque sabes que es más rentable electoralmente hablar de algo que enfrentarse a la realidad del mercado al cambiar las reglas. No vaya a ser que la derogación de la reforma laboral traiga consigo más desempleo.

 

Esto es la política, prometer algo sin explicarlo bien. Tan complejo como el mercado laboral y tan lleno de sesgos inconscientes, sin contraste de datos con un cultivo abonado de ideología. 

 

No por mucho repetir una mentira se convierte en verdad. Un reto en apariencia veraz no tiene por qué ser cierto. El tiempo lo dirá. 


Una duda que me queda, ¿en qué medida reformar el mercado laboral en contra de la opinión europea puede comprometer las ayudas prometidas a España para recuperar la economía y modernizarla tras la pandemia?


Todo huele a oportunismo y a estrategia electoral a medio plazo. Seguirán prometiendo su derogación con la ambición de conseguir algún voto en esta simulación. Echando la vista atrás, ¿cuántas veces lo han prometido en los últimos meses? y tras estas promesas reiteradas ¿alguien se cree el relato?


Lo dicho, no por mucho repetir una mentira se va a convertir en cierta.


Me aburre la política.

9.9.21

Desviar la atención

 

    

Es muy difícil mantener el equilibrio presupuestario que exigen nuestros socios comunitarios. Más difícil resulta cuando las presiones internas del partido en el gobierno demandan cumplir sus compromisos electorales y más concretamente en su autodenominada agenda social que no deja de ser una lista interminable de mejoras para determinados sectores de la sociedad con menos recursos, habitualmente los menos productivos para la economía nacional. 

 

La subida del precio de la luz de manera sistemática día a día cultivó durante semanas en el Ministerio de Hacienda un optimismo nacido del trilerismo fiscal. La subida de la electricidad incrementa la recaudación por efecto de su tipo porcentual. El milagro de los números estaba llenando las arcas del estado. Un tipo fijo supone mayor recaudación cuando sube la base imponible en euros. El 20% de 60€ son 12€; el mismo 20% de 120€ son 24€, por este milagro de los números desde el Ministerio de Hacienda sonreían ante la perspectiva del incremento en la recaudación y la posibilidad consiguiente de gastar algo en esa lista de deseos en la mal llamada agenda social. Todos recordamos el refrán, “La avaricia rompe en saco”, pues estos días se ha roto. 

 

Tanto sube el precio de la electricidad que el ruido social reivindicativo es creciente, los noticiarios abren sus espacios con la subida del precio en el mercado mayorista de la electricidad. Todos recordamos lo que ocurre cuando la prensa coge un hilo, le cuesta soltarlo. No hemos abandonado el hilo de la evolución de la Covid por países, comunidades y colectivos de edad. Tampoco han olvidado el aburrido hilo de la perpetua insurrección en Cataluña. ¿Recuerdas el pasado hilo de la prima de riesgo? Ahora ha tomado el relevo el precio mayorista de la electricidad y eso tensiona más a la clase política que utiliza estas noticias en función de sus intereses electorales.

 

Los mismos políticos que han sido incapaces de negociar una tarifa lógica para el consumidor en España permitiendo que el precio se fije por el sistema marginal (el más caro, sin duda), no han sido capaces de explicar que renunciar a la energía nuclear sube el precio del consumo de electricidad en los hogares y empresas. Tampoco han sabido explicar que su única idea para reducir el efecto invernadero de las plantas de generación de electricidad que provocan un exceso de emisiones de CO2 ha sido subir los impuestos lo que también sube el precio del recibo del consumo minorista. 

 

En definitiva y por no aburrir, la electricidad sube sin parar y ha superado el nivel de tolerancia de la sociedad. Esto quiebra la perspectiva del gobierno de recaudar más lo que les permitiría gastar en su famosa agenda social. 

 

¿Existe algo más social que permitir vivir de manera desahogada a las familias y negocios?, ¿Está en las obligaciones del gobierno luchar contra la inflación? La subida de la electricidad tensiona los precios de los alimentos y se traslada de manera inmediata al índice de precios con el que medimos la inflación. Tenemos costes asociados a la evolución de los precios y comprometidos en los presupuestos generales. Las pensiones y los sueldos de los funcionarios. Un incremento de la inflación tensionará más los presupuestos generales del estado por estos dos compromisos, reduciendo recursos a otras líneas de gasto por el destino de los recursos para atender el incremento del coste salarial de funcionarios y pensionistas. ¿Dónde queda entonces la agenda social? 


El gobierno tiene un problema a corto plazo por el ruido mediático que supone enfrentarse cada día a la noticia de haber batido un récord en el precio de la electricidad. Tienen problemas con su mal socio de gobierno que echa de menos las manifestaciones y las pancartas en la calle, posicionándose como la oposición en el propio gobierno y que quiere evitarse el desgaste de la evolución del precio de la electricidad ya que les deja en evidencia ante la hemeroteca. 


Tiene el gobierno un problema a largo porque la inflación les impedirá comprometerse con gastos a futuro ya que ese dinero se lo llevará la subida salarial de la parte menos contributiva con la riqueza nacional y la creación de empleo.  

 

Los errores políticos se tapan con ocurrencias políticas y qué mejor que aprovechar la actualidad para atacar al partido llave en las próximas elecciones, a VOX que puede tener una influencia decisiva para la futura confección de gobierno de centro derecha en las próximas elecciones. Una denuncia por agresión de contenido homófobo ha sido utilizada de manera amoral por el gobierno con un doble objetivo, desviar la atención de la opinión pública sobre la subida del precio de la electricidad y como segundo objetivo, atacar a VOX culpándole de este crimen con el fin de desgastar su imagen y movilizar al desencantado votante de izquierdas.

 

¡Qué mala suerte! Resulta que la denuncia de la agresión ha sido falsa, un chapero para ocultar a su pareja su modo de vida y tras una cita sexual que sobrepasó los limites, se inventó la agresión para justificarse ante su pareja. Lo que no pudo imaginarse, el pobre hombre, era la repercusión que iba a alcanzar su mentirijilla. No pudo adivinar que tanto político tuviera interés en su caso.

 

Dos días más tarde, el caso policial se ha cerrado tras una investigación rápida y sobresaliente. Los políticos de izquierdas se esconden mientras se olvida el papelón oportunista que han tenido estos días o se justifican tras datos de la existencia de otras agresiones.

 

Por supuesto que el gobierno debe luchar para reducir las agresiones homófobas, para erradicar la violencia machista (la mal llamada violencia de género), para erradicar la creciente tendencia en las denuncias falsas de mujeres contra hombres, para eliminar los delitos de odio y para reducir el clima belicista que divide en dos al país. Eso es trabajar con visión a largo plazo. Están más habituados y cómodos creando lemas de campaña, movilizando durante unos días a los ministros para hablar, hablar y hablar. ¿Implantar planes y medidas para solucionar los problemas? ¡Qué pereza! No vaya a ser que cuando empiece a dar resultados esté gobernando el de enfrente. 

 

A todo esto, la luz sigue subiendo sin que se vea toma de decisiones para reducir su impacto. Se adivina que están haciendo números sobre dónde recaudar lo que van a perder por reducir el impacto fiscal en la factura de la electricidad, ya que no tienen la mano ninguna medida más eficaz para reducir de inmediato el coste para las familias. 

 

Querido lector, prepare su monedero porque otros impuestos nos subirán. Reducir el precio de la electricidad, aliviará la inflación y sus efectos perniciosos para la economía, pero el gobierno no se puede permitir el lujo de reducir la recaudación, tiene mucha agenda social donde quiere gastar.


Ay pinocho, últimamente nada te sale bien.

20.2.21

Boda entre infieles

 



El día de la boda se notó entre los invitados las diferencias sociales y de ambiente entre ambas familias. Los Porras mayoritariamente son extrovertidos, charlatanes, vociferantes, descuidados en su apariencia lucen una elegancia desgastada cuidadosamente buscada, ropa de marca con tendencia a lucir con una talla más amplia y sin planchar. Una forma estudiada para aparentar que mantienen intactos sus orígenes humildes de obreros que sacaron adelante sus familias con mucho trabajo, solidaridad, apoyo ente ellos y mucho sentido común. Estiraban la vida de su ropa y calzado esmerándose en su conservación, insistieron a sus hijos por el camino del estudio en la esperanza que les abriera a un futuro con una vida menos dura que la de sus padres. Emigraron desde provincias periféricas donde abrirse camino es mucho más complicado por la falta de oportunidades y el dominio de la economía que disfrutan unos pocos limitando las opciones del resto ajeno a su círculo cercano. Los Macas presos de la imagen, todos impolutos en sus trajes y vestidos de diseño italiano, color negro predominante, gafas de sol y olor a perfume caro. Evitan bailar para no arrugar su imagen, hablan en susurros y te juzgan con la mirada. De tradición dirigente, durante generaciones siempre han vivido cerca del poder y las influencias. Consejeros, directivos y dirigentes de las principales empresas del país. Sus negocios siempre salen triunfantes gracias a sus relaciones personales.

Pedro Maca y Pablo Porras unieron sus vidas en una ceremonia en apariencia austera. Se excedieron en el número de invitados para darse importancia, repitieron costumbres criticadas por ellos de las familias dirigentes y aristocráticas, el exceso. 486 personas acudieron a la celebración del enlace, la fiesta más grande de las que se recuerdan en el salón de bodas contratado a las afueras de la capital. 

Pedro, cuida los detalles, le gusta salir bien en las fotos, trabajar lo que se dice trabajar, poco, su principal mérito es avanzar en la vida sin sudar ni romper nada, su habilidad es aprovechar el trabajo ajeno, apropiarse de las ideas y ponerle su cara guapa haciendo creer a todos que es un genio. Huye de los problemas y jamás se compromete con nadie y mucho menos para salvarle de sus dificultades no vayan a salpicarle. Seguramente pasará a la historia como un dirigente que nunca se equivocó de acción, si le juzgaran por la inacción su sentencia sería demoledora por mucha habilidad para disimular y desviar la atención que demuestre. Un observador externo de un país vecino le define como la única persona que es capaz de excusarse en causas externas y salir indemne solo porque tiene una bonita cara y dura, muy dura. Pedro es guapo, cuida su imagen hasta el punto de teñirse o desteñirse las canas en función del mensaje que quiere transmitir. Se le ha visto maquillarse ojeras para dar la impresión que se desvive por los demás y trabaja más que nadie. Sus discursos memorizados le convierten en un busto parlante, se limita a repetir los que le dicta su reducido grupo de consejeros que le preparan lo que decir y hacer en cada momento. Un perfecto equipo de marketing. Le falta espontaneidad, siempre habla con dos días de retraso cuando aparecen los problemas y si hay datos positivos no duda en apropiarse de ellos e incluso hacerse la foto. Un perfecto maniquí dirigido desde la sombra por mentes preparadas para sacar provecho de la imagen, hablar sin decir nada y ganar por aburrimiento aprovechando despistes o fallos de sus rivales. No le pidas planes reales de crecimiento, ni capacidad de convencimiento entre sus iguales. Se siente cómodo en el mundo de las medias verdades, de la sonrisa a la cámara y repitiendo consignas vacías con cara afectada. Transmite con la disimulada pasión de un telepredicador, siempre diciendo a los demás lo que supone que quieren escuchar, utilizando bonitas palabras y sobre todo decir lo que se debe hacer. Él nunca dará ejemplo por hacer solo por decir. Culpabiliza a los demás de los fallos, los problemas son siempre por errores de otros, él nunca se equivoca, será porque nunca hace nada. Tiene patente de corso por su cara bonita y su discurso taimado, hasta que se le gaste el encanto. Algún día será desenmascarado. Pedro es el aceite flotante. Por su naturaleza aprovechada y alejada del esfuerzo, es infiel a todo, a las ideas, a los conflictos, al esfuerzo, a las relaciones. Solo existe un ser en su universo, él mismo. Solo él.

Pablo Porras lleno de contradicciones programáticas, de discurso fácil lleno de consignas grandilocuentes en un intento de llenar de argumentos sus proclamas llenas de falsas promesas de igualdad, lucha de clases, revolución, derechos a cambio de nada, agenda social y eslóganes de culto entre los desfavorecidos. Seguidor de la cultura soviética dirigente, haz lo que quieras, vístelo como quieras, rodéate de fieles sumisos y aprópiate de los lujos y beneficios de los ricos manteniendo la apariencia de seguir siendo pobre. El perfecto ejemplo comunista del lo mío es mío y lo tuyo es nuestro. Critica a los ricos por serlo, a las empresas por ganar dinero y por emplear a trabajadores, proclama el derecho a vivir subvencionado sin esfuerzo ni trabajo, incita a la revolución porque en el lío gana. Cuanto peor estén las cosas, mejor le van las cosas a Pablo. Un mundo lleno de lucha, desigualdad y marginalidad solo por elevarle a él al púlpito de los elegidos, proclamar discursos vacíos de razón aliñados con citas históricamente creídas por los suyos igual que los versículos de los textos sagrados se admiten como única razón válida para los creyentes menos críticos con la supuesta única verdad. Infiel como Pedro, muy pagado de sí mismo, su imagen personal es desaliñada a propósito, feo, encorvado con mucha labia, tanta que es capaz de seducir a los más cercanos. En su vida se ha aupado sucesivamente en diferentes parejas a las que ha abandonado sin miramientos una vez que había logrado sus servicios. Le utilizan los ambiciosos de poder sin responsabilidad, los que gustan de disfrutar de beneficios solo al alcance de unos pocos sin tener que pagar por ellos. Se rodea de una cohorte de bien alimentados sin escrúpulos, en manada tienen fuerza, por separado no mantienen una conversación inteligente pues patinan por su componente ideológico que empapa su razón sin convencer a su intelecto. Robots vacíos que repiten consignas y aspirar a vivir igual o mejor que a los que critican por envidia. Desean lo que ven sin valorar el esfuerzo y la dedicación que necesitaron hasta conseguir su posición. 

Durante los últimos tres años, Pablo y Pedro han definido a la perfección lo que es una relación sin confianza mutua, sin intereses comunes y donde solo les une la ambición de poder y de fastidiar al contrario. Construyen una unión para ir a la contra más que una alianza con un plan de mejora y crecimiento. Dos personas egocéntricas, narcisistas, infieles y con tendencia a mentir y tergiversar la realidad para amoldarla a sus intereses. Su relación se ha caracterizado por la intermitencia, épocas de unión y compañerismo seguidas de épocas de luchas internas, alejamiento e infidelidad. 

Tras muchas dudas, decidieron unir sus destinos. Las primeras entregas de su trabajo en común son poco esperanzadoras, la economía con la mayor caída conocida en tiempos de paz y comparando mucho peor que la de los vecinos, tasas de desempleo con datos cada vez más preocupantes, deuda pública en máximos históricos, problemas territoriales permanentes que no saben solucionar porque se relacionan con aprovechados y mentirosos como ellos con intereses opuestos, sin liderazgo para evitar equivocarse en la lucha contra la pandemia, errando por omisión. Pero ya sabemos que la culpa la tienen los españoles por salir a la calle, Europa por tardar en enviar vacunas, las Comunidades por no tomar decisiones. La culpa es de los otros, siempre de los otros.

Estos días, de nuevo, están de morros ente ellos. El guapo se esconde para que no le pregunten y solo se atreve a salir del castillo para visitar a amigos en Extremadura y el feo también se oculta después de haber tirado la piedra no vaya a ser que alguien le recuerde que la actuación de él y sus amigos recuerda mucho a la irresponsabilidad de un recién descabalgado dirigente mundial que jugando a movilizar las protestas le terminaron por alcanzarle. 

¿Cuándo hacen más mal? ¿Cuando están juntos o cuando se separan? Son infieles y como a todos los infieles, cuando les pillan, lo niegan hasta generar duda en el contrario. Ellos no han sido. La culpa es de los otros. Se volverán a unir para continuar con su camino de destrucción arrasando el futuro de todos por su inacción.

En democracia, gobiernan los más votados. Tenemos lo que nos merecemos como sociedad. Los culpables, sin duda, son ellos. Y por un momento les voy a dar la razón utilizando uno de sus argumentos, sí, los responsables no son ellos: somos nosotros por elegirles a ellos. 

Que se divorcien, nos irá mejor a todos. Quiero volver a votar no me gusta lo que están haciendo. El problema que veo es que no hay dónde elegir, los de enfrente no son mejores. España elige entre infieles y mediocres. ¡Qué plan!

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