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27.2.22

Abusón

 


 

Tras muchos años olvidado, estos días he recordado a Vicente, el grandullón de mi clase que abusaba de todos los alumnos de su curso e inferiores. Incluso se atrevió a amedrentar a los del curso superior.  Un armario de tío, fuerte como un roble, hábil yudoca y boxeador pendenciero que nunca rechazaba una buena pelea. Siempre dispuesto a maltratar a quien consideraba débil solo porque le molestaba no encontrar rival de su nivel. 

 

Durante años sufrimos sus ataques, abusos, broncas y cambios de humor. Todos, salvo un puñado de amigos interesados que le acompañaban en todo momento disfrutando de la sangre derramada por cualquier infeliz que se cruzara en el camino del grandullón. Rodeado por sus cinco amigos con los que les une la pasión por infringir dolor a los demás. Me viene a la memoria un chico enclenque siempre situado a su izquierda, el único a quien escuchaba, le llamábamos Cerebro, era el único que pensaba del grupo. 

 

No recuerdo el día en concreto, ocurrió que Vicente decidió reventar a ostias la cara de su compañero de pupitre porque se negó a ayudarle durante el examen de matemáticas. Le pilló en el recreo y comenzó a pegarle sin piedad, izquierda, derecha, gancho de izquierda y sin dejar que se desplomara al suelo, le propinó una patada en la cara que contorsionó su cuello peligrosamente. Sin previo aviso, una llamada silenciosa de rabia unió a todo el patio, al igual que una manada de búfalos en la sabana africana todos a una cerraron su puños y rodearon al abusón. Todos fuimos conscientes que por separado no teníamos opción de lucha por la fuerza, pero unidos es otra cosa. Terminó mal la tarde para Vicente, Cerebro y sus cuatro amigos. Nunca volvieron al colegio, separaron al grupo que terminó repartido entre varios centros escolares tras la reacción y quejas de los padres de alumnos. 

 

Años después supe que Vicente no terminó sus estudios, conoció la cárcel por delitos con violencia y malvive gracias a los subsidios del Estado para gente sin formación ni recursos. A Cerebro le perdí la pista, habrá sobrevivido junto a otro matón necesitado de su visión estratégica a cambio de fuerza bruta que le defienda.

 

Ordena Putin atacar un país libre y democrático, Ucrania, al que hemos dejado solo militarmente por temor a que las posibles reacciones nucleares escalen un conflicto hasta el límite en el que nos juguemos la vida del planeta y la propia existencia de la raza humana. Estamos con ellos, todos de azul y amarillo, son nuestra primera línea de lucha por la democracia. Les ayudamos, con un poco de retraso, junto con nuestros deseos para que resistan hasta la victoria frente al invasor. 

 

Putin ha enviado soldados para matar y para morir. Sus familias y amigos no se lo van a perdonar. ¿Por qué no lucha él solo sus pelas y nos ahorramos sangre y sufrimiento de inocentes?

 

Nada bueno trae la guerra.

9.9.21

Desviar la atención

 

    

Es muy difícil mantener el equilibrio presupuestario que exigen nuestros socios comunitarios. Más difícil resulta cuando las presiones internas del partido en el gobierno demandan cumplir sus compromisos electorales y más concretamente en su autodenominada agenda social que no deja de ser una lista interminable de mejoras para determinados sectores de la sociedad con menos recursos, habitualmente los menos productivos para la economía nacional. 

 

La subida del precio de la luz de manera sistemática día a día cultivó durante semanas en el Ministerio de Hacienda un optimismo nacido del trilerismo fiscal. La subida de la electricidad incrementa la recaudación por efecto de su tipo porcentual. El milagro de los números estaba llenando las arcas del estado. Un tipo fijo supone mayor recaudación cuando sube la base imponible en euros. El 20% de 60€ son 12€; el mismo 20% de 120€ son 24€, por este milagro de los números desde el Ministerio de Hacienda sonreían ante la perspectiva del incremento en la recaudación y la posibilidad consiguiente de gastar algo en esa lista de deseos en la mal llamada agenda social. Todos recordamos el refrán, “La avaricia rompe en saco”, pues estos días se ha roto. 

 

Tanto sube el precio de la electricidad que el ruido social reivindicativo es creciente, los noticiarios abren sus espacios con la subida del precio en el mercado mayorista de la electricidad. Todos recordamos lo que ocurre cuando la prensa coge un hilo, le cuesta soltarlo. No hemos abandonado el hilo de la evolución de la Covid por países, comunidades y colectivos de edad. Tampoco han olvidado el aburrido hilo de la perpetua insurrección en Cataluña. ¿Recuerdas el pasado hilo de la prima de riesgo? Ahora ha tomado el relevo el precio mayorista de la electricidad y eso tensiona más a la clase política que utiliza estas noticias en función de sus intereses electorales.

 

Los mismos políticos que han sido incapaces de negociar una tarifa lógica para el consumidor en España permitiendo que el precio se fije por el sistema marginal (el más caro, sin duda), no han sido capaces de explicar que renunciar a la energía nuclear sube el precio del consumo de electricidad en los hogares y empresas. Tampoco han sabido explicar que su única idea para reducir el efecto invernadero de las plantas de generación de electricidad que provocan un exceso de emisiones de CO2 ha sido subir los impuestos lo que también sube el precio del recibo del consumo minorista. 

 

En definitiva y por no aburrir, la electricidad sube sin parar y ha superado el nivel de tolerancia de la sociedad. Esto quiebra la perspectiva del gobierno de recaudar más lo que les permitiría gastar en su famosa agenda social. 

 

¿Existe algo más social que permitir vivir de manera desahogada a las familias y negocios?, ¿Está en las obligaciones del gobierno luchar contra la inflación? La subida de la electricidad tensiona los precios de los alimentos y se traslada de manera inmediata al índice de precios con el que medimos la inflación. Tenemos costes asociados a la evolución de los precios y comprometidos en los presupuestos generales. Las pensiones y los sueldos de los funcionarios. Un incremento de la inflación tensionará más los presupuestos generales del estado por estos dos compromisos, reduciendo recursos a otras líneas de gasto por el destino de los recursos para atender el incremento del coste salarial de funcionarios y pensionistas. ¿Dónde queda entonces la agenda social? 


El gobierno tiene un problema a corto plazo por el ruido mediático que supone enfrentarse cada día a la noticia de haber batido un récord en el precio de la electricidad. Tienen problemas con su mal socio de gobierno que echa de menos las manifestaciones y las pancartas en la calle, posicionándose como la oposición en el propio gobierno y que quiere evitarse el desgaste de la evolución del precio de la electricidad ya que les deja en evidencia ante la hemeroteca. 


Tiene el gobierno un problema a largo porque la inflación les impedirá comprometerse con gastos a futuro ya que ese dinero se lo llevará la subida salarial de la parte menos contributiva con la riqueza nacional y la creación de empleo.  

 

Los errores políticos se tapan con ocurrencias políticas y qué mejor que aprovechar la actualidad para atacar al partido llave en las próximas elecciones, a VOX que puede tener una influencia decisiva para la futura confección de gobierno de centro derecha en las próximas elecciones. Una denuncia por agresión de contenido homófobo ha sido utilizada de manera amoral por el gobierno con un doble objetivo, desviar la atención de la opinión pública sobre la subida del precio de la electricidad y como segundo objetivo, atacar a VOX culpándole de este crimen con el fin de desgastar su imagen y movilizar al desencantado votante de izquierdas.

 

¡Qué mala suerte! Resulta que la denuncia de la agresión ha sido falsa, un chapero para ocultar a su pareja su modo de vida y tras una cita sexual que sobrepasó los limites, se inventó la agresión para justificarse ante su pareja. Lo que no pudo imaginarse, el pobre hombre, era la repercusión que iba a alcanzar su mentirijilla. No pudo adivinar que tanto político tuviera interés en su caso.

 

Dos días más tarde, el caso policial se ha cerrado tras una investigación rápida y sobresaliente. Los políticos de izquierdas se esconden mientras se olvida el papelón oportunista que han tenido estos días o se justifican tras datos de la existencia de otras agresiones.

 

Por supuesto que el gobierno debe luchar para reducir las agresiones homófobas, para erradicar la violencia machista (la mal llamada violencia de género), para erradicar la creciente tendencia en las denuncias falsas de mujeres contra hombres, para eliminar los delitos de odio y para reducir el clima belicista que divide en dos al país. Eso es trabajar con visión a largo plazo. Están más habituados y cómodos creando lemas de campaña, movilizando durante unos días a los ministros para hablar, hablar y hablar. ¿Implantar planes y medidas para solucionar los problemas? ¡Qué pereza! No vaya a ser que cuando empiece a dar resultados esté gobernando el de enfrente. 

 

A todo esto, la luz sigue subiendo sin que se vea toma de decisiones para reducir su impacto. Se adivina que están haciendo números sobre dónde recaudar lo que van a perder por reducir el impacto fiscal en la factura de la electricidad, ya que no tienen la mano ninguna medida más eficaz para reducir de inmediato el coste para las familias. 

 

Querido lector, prepare su monedero porque otros impuestos nos subirán. Reducir el precio de la electricidad, aliviará la inflación y sus efectos perniciosos para la economía, pero el gobierno no se puede permitir el lujo de reducir la recaudación, tiene mucha agenda social donde quiere gastar.


Ay pinocho, últimamente nada te sale bien.

3.9.21

Valor y precio de un libro

 



Existen dos conceptos relacionados entre sí y coloquialmente hasta llegamos a considerarlos equivalentes. Valor y precio. Si avanzamos en la reflexión veremos que cada concepto tiene matices propios que nos ayudarán a diferenciarlos.

 

Precio es la medida en unidades monetarias con la que se cierra el pago de un intercambio comercial. Es el importe en euros u otra moneda al que cerramos una negociación.

 

Valor es el resultado de otorgar un precio imaginario a un bien. Fijamos ese importe en función de nuestro estado emocional, nuestros intereses, ilusiones y gracias a una comparativa de mercado basada en criterios aproximados un tanto limitados de datos contrastados.

 

Un ejemplo muy visual para comprender esta diferencia es la venta una casa, el vendedor le otorga un valor en función de sus expectativas, el cariño de sus vivencias pasadas en la propiedad, las obras de mejora realizadas a lo largo del tiempo y a un sondeo aproximado de mercado que ha realizado preguntando a los conserjes de la zona o entre los vecinos. El agente inmobiliario opinará, basado en su conocimiento del mercado, el precio de venta más ajustado al mismo. Finalmente, el precio será el importe al que cierren la operación de venta. En la mayoría de las ocasiones valor y precio difieren de manera significativa. 

 

¿Qué precio es el justo para un libro? El autor fija un valor en función del tiempo dedicado en su confección, su ilusión por vender y comparando ejemplares similares en temática y número de páginas. ¿Qué valor le otorga el lector potencial?

 

Habitualmente en redes sociales, donde la libertad de expresión alcanza un nivel muy alto, podemos ver solicitudes para conseguir libros gratis e incluso intercambios masivos de títulos. Cito mensajes textuales encontrados en los últimos días en Facebook:

 

–“Quisiera leer algún libro que me enganche, cual me recomiendan?, gracias y si me lo pueden enviar al correo electrónico en e pub lo agradecería”

–“Hola ¿Alguien tiene xxxxxx de xxxxx? para compartir. Gracias”

–“Buenas tardes ¿me podéis pasar la trilogía de xxxxx? Gracias”

 

Prestar libros ha sido, de siempre, una manera de compartir la cultura, en ese caso un libro solía tener una o dos vidas adicionales a la de su comprador. Todos recordamos el refrán que dice “libro prestado, libro perdido” y aun así los prestábamos a personas de confianza. En esos casos existió una compra que sirvió para dos o tres lectores, hasta que pasaba a descansar el ejemplar en una estantería.

 

Ahora de una manera relativamente sencilla tenemos la posibilidad de conseguir copias de libros de manera gratuita, pirateada pero gratuita. Copias ilegales de los libros más vendidos escritos por los mejores escritores, los más comerciales, se descargan a diario sin que de ese tráfico ilegal llegue recompensa alguna al autor.

 

¿Qué precio le estamos dando la cada libro?, cero.

¿Qué valor le otorgamos al trabajo del autor?, cero.

¿Qué valor nos otorgamos como lectores?, infinito.

 

La comparativa de mercado es demoledora, los libros de los autores más reconocidos en formato digital se sitúan cerca de los diez euros, el mismo ejemplar publicado en papel con tapa dura supera los veintiún euros. Los libros de autores con menor reconocimiento se venden a precios inferiores al euro. Incluso muchos de ellos por razones comerciales como promoción de salida, se ofrecen gratis durante unos días con el único fin de conseguir número de ventas que le ayuden a animarse a potenciales compradores que suelen repasar las listas de los más vendidos de la semana. En ese momento su libro digital tendrá un precio inferior a un euro.

 

Los lectores demandan poseer ejemplares de los escritores más reconocidos, de los más premiados o los de moda, pero no están dispuestos la desembolsar cinco, seis ni diez euros por un ejemplar digital, con ese mismo razonamiento tampoco están dispuestos a desembolsar 0,95 euros por un libro de un autor desconocido. En la sociedad del intercambio digital donde conviven con la sensación de que todo es gratis y puede ser conseguido sin pago alguno, el valor que se otorga a cualquier escrito literario publicado es cero.

 

Pregunta a cualquier lector enamorado del formato digital y te dirá que tiene dos o tres mil libros guardados en su ordenador por lo que no ha pagado nada en absoluto.

 

Querido piratilla, ¿has pensado qué valor le otorgas al autor?, ¿qué compensación merece el creador de la obra por la que disfrutas leyendo?, ¿estamos promocionando la esclavitud intelectual donde el autor crea sin recompensa monetaria la historia por la que los lectores disfrutan de las obras de manera gratuita? 

 

¿Hasta cuándo existirá este mercado sin tensiones? Me temo que mientras exista un exceso de oferta, será imposible dominar la piratería.

 

Querido lector, te necesitamos. Emocionalmente disfrutamos mucho cuando vemos cifras de lecturas en el blog, o los comentarios halagadores en redes sociales respecto a lo mucho que les ha gustado una de nuestras obras. También nos gustaría poder disfrutar de una recompensa por el trabajo.

 

La escritura se asemeja bastante al trabajo en el campo. Tardas un año en recoger la cosecha tras multitud de cuidados desde antes de la siembra, arar, plantar, regar, cuidar y tras meses, recolectar. Una novela lleva mucho trabajo previo y posteriormente una gran dedicación, durante meses, redactando y corrigiendo las historias. 

 

Si el escritor vende su producto conseguirá entre un cinco y un diez por ciento del importe de la venta, el resto del precio se lo reparten los márgenes comerciales de editorial y punto de venta, promoción, transporte y gastos. El agricultor verá que vende sus melones a céntimos de euro para después comprobar que en el mercado su precio se multiplica por treinta o más.

 

¿Cuál es el valor del melón?, seguramente su precio en el mercado que, al final, es el que determina la remuneración del productor restando todos los márgenes comerciales y de transporte. El agricultor sueña que ese precio de mercado es su valor aunque su precio sea treinta veces inferior. La oferta y la demanda son soberanas y fijan el precio final. Un precio muy bajo, cierto es. Pero es un precio y algo de ganancia le llega al productor.

 

¿Imaginas decirle al agricultor que debe regalar los melones y ser feliz contemplando cómo disfrutan los comensales del mundo?

 

Los libros no llegan ni a la categoría de melón porque existe un mercado enorme sin moneda de cambio donde se consume sin límite los productos de infinidad de autores a los que no se valoran. ¿Exceso de oferta? Sí ¿Exceso de piratería?, también.

 

Quizá escribir no tiene valor y no merece disfrutar de un precio. Menos mal que los escritores no vivimos de ello.

 

Piénsalo.

 

 

 




Nota final: Me emociona el haber superado hoy las 100.000 visitas, que son lecturas, a este blog. Es increíble conseguir que lean mis relatos tantas personas. Tengo los pies en el suelo y no me engaño, son lecturas gratis. Existe un libro publicado en Amazon con 39 relatos seleccionados entre los publicados en el blog. ¿Su precio? En digital 0,95€ y en papel 13,50€. Da igual, pocas ventas. No tiene valor.

27.7.21

Que no te veas en esta situación

 



Que no te encuentres en esta situación, no te lo deseo.

 

Cada funcionario realiza el desempeño de su trabajo siguiendo las instrucciones recibidas, sin incorporar funciones no encomendadas. A su vez, cada Organismo diseña el desarrollo de su actividad con un número interminable de normas e instrucciones a seguir por sus trabajadores.

El usuario que es contribuyente y sufridor a partes iguales tiene la obligación de adaptarse a la norma aunque sea desconocida para alguien ajeno al Organismo.

En la época del covid y post-covid los Organismos del Estado con la excusa de evitar el contagio han optado por limitar al extremo la cita presencial eliminando casi por completo el servicio público en persona, derivando al contribuyente al canal internet. 

Navegar y ser capaz de encontrar justo lo que necesita el contribuyente en las webs oficiales es un ejercicio de obstáculos ideal para entrenar la paciencia infinita.

El contribuyente, que no olvidemos es el que paga, se convierte en usuario y en diana en caso de que se equivoque. Recordemos que con la ausencia de atención personal por la pandemia cada contribuyente debe informarse, formarse y decidir por su cuenta sin asesoramiento. No recomiendo utilizar el avatar presente para ayudar al usuario porque pocas veces acierta en su búsqueda de soluciones.

El otro día, esperando en la calle mientras el vigilante jurado nos daba acceso en estricto orden de hora de cita, alimentaba mi curiosidad hablando con uno de los vigilantes mientras comprobaba si mi cita era correcta porque no les constaba aunque yo presentaba el correo electrónico y el sms con la concertación de la misma. Le pregunté por el número de usuarios atendidos cada día y su comparación con dos años antes. – Más o menos atienden a un treinta por ciento de los que venían antes de la pandemia – me dijo.

 

- ¿Y el número de funcionarios también se ha reducido? Vuelvo a preguntar

- No, son los mismos

- Luego trabajan un 70% menos que antes…

 

La conversación se interrumpe cuando el supervisor autoriza que pase al interior del edificio y me dirija al mostrador que me darán una cita nueva para esa mañana porque no saben qué es lo que ha pasado.

 

Esto no deja de ser anecdótico, una persona cercana me cuenta su experiencia con la Seguridad Social, incluso me enseña todos sus papeles. El caso típico de deshumanización de las Instituciones, donde la norma es más importante que la persona.

 

Este es un ejemplo para que analice el Ministro de Seguridad Social y determine qué parte debe mejorar del sistema, si es que hay que mejorar algo. Cabe la posibilidad que la culpa sea del ciudadano y no sería la primera vez ¿no?

 

Contribuyente que pide cita por correo electrónico dirigido a la oficina del barrio porque en la web no se puede pedir en el enlace de cita previa. Otra de las cosas de covid. Acude a su cita que es para darse de alta como autónomo por primera vez en su vida, hasta su reciente ERE siempre ha trabajado por cuenta ajena. La funcionaria le explica que el alta la debe realizar por la web, el contribuyente trata de hacerse entender que no domina ni la terminología ni los impresos que ya le ocurrió lo mismo en la AEAT.

La funcionaria consulta el alta en AEAT del contribuyente y le indica que hay un error. – Debe anular y volver a solicitar el alta, como se trata de una baja del censo un día posterior al alta y una petición de una nueva alta, no habrá problema-


Mal pronóstico, ahí empezaron los problemas, esa tarde tras el cambio en el censo de AEAT mi amigo se da de alta en la TGSS como autónomo en su ramo y le confirman por SMS su efectividad. Todo perfecto. Al mes siguiente le cobran la cuota de autónomo con bonificación, parece que todo está correcto y mi amigo inicia un negocio desde cero con muchos gastos y pocos ingresos. Todos le recomendamos que no fuera tan legal y esperara unos meses tras comprobar cómo le iba para cumplir con Hacienda y la Seguridad Social. Mi amigo es de los que las leyes se cumplen y si hay que cotizar, se hace, para eso el Estado bonifica a los nuevos autónomos.


Tres meses después revisando los movimientos de la cuenta bancaria, se encuentra que la han quitado la bonificación en la cotización. Empezar pagando 59,99 es asumible para un negocio que no despega, saltar a 286,15 euros es un problema. 


Mi amigo, de buen corazón, piense que debe ser un error de la TGSS y escribe de nuevo al correo electrónico de su oficina de atención porque en la web no encuentra explicación alguna. Al día siguiente, le contestan por correo, escrito solo en mayúsculas una película sorprendente que con el paso del tiempo se convertirá en una de terror. 

 

Presuntamente le citaron por un correo certificado que nunca llegó. El resto de comunicaciones iniciadas desde la TGSS sí que le llegan por correo electrónico y accediendo a la web con firma digital, esa comunicación curiosamente no llegó nunca. En el mismo correo le informa de que la TGSS publicó en el BOE la citación. En el servicio de notificaciones el BOE no aparece ninguna notificación de la TGSS a nombre de mi amigo, solo una antigua multa de tráfico del año 2015 en un municipio cercano a Madrid. En ese correo con mayúsculas le aclaran que la fecha de alta en el censo de autónomos en AEAT y en la SS no coinciden. Recuerde amigo lector la modificación que tuvo que realizar por un día de error. Esa disparidad de fechas supone perder la bonificación. Todo esto sin poder mi amigo explicarse.


Le ayudamos a preparar un recurso de amparo ante la TGSS que en este momento de la incidencia se otorga el papel de juez y parte, reservándose un plazo de tres meses para contestar. En el recurso de amparo adjunta toda la documentación, el alta errónea, su baja, el alto correcta, un certificado de la AEAT reflejando el alta y baja, copia de los correos y demás documentación pertinente.


No pasan tres semanas y mientras mi amigo espera con paciencia lo que él considera que será una rectificación de la TGSS porque está perfectamente demostrado que fue un error sin intención con el agravante de que no hubo comunicación alguna fehaciente de la TGSS hacia él; recibe una comunicación por correo electrónico, esta vez sí le llega. Para cobrar bien que se ocupan de que lleguen las comunicaciones. Le comunican una sanción de siete euros que por no discutir los paga para recibir la semana siguiente una propuesta sanción por los días que declaró el alta que fue dada de baja al día siguiente, con recargo.


Mi amigo, fiel a su costumbre de buen ciudadano intenta ponerse en contacto con el teléfono que viene en el documento de sanción y tras ocho intentos. OCHO vuelve a escribir al correo electrónico de su oficina de atención. A esta alturas ya lo tiene guardado en su agenda de contactos.


La respuesta no puede ser más cómica, le informan que le sancionan porque hay dos altas en AEAT y mientras no se subsane, la TGSS cobra los periodos. Mi amigo le vuelve a enviar el certificado de la AEAT donde se demuestra que eso no es cierto, recordando que ya lo ha aportado a la TGSS en varias ocasiones.

 

Siguiendo sus instrucciones de ayuda que recibe, aporta como documentación el certificado de la AEAT de nuevo en la página web junto con una carta solicitando que se trate ese error administrativo involuntario.

 

Al día siguiente, la puntilla, La Seguridad Social informa a mi amigo que le presenta recibo al cobro por todos los meses pasados desde su alta por el importe bonificado que ahora no tiene derecho. 

 

En total 1356 euros que debe pagar un nuevo autónomo que aún no ha conseguido beneficios por su actividad en los meses que lleva cotizando como autónomo.

 

Enhorabuena Sr. Ministro, su sistema ha conseguido llevar a la desesperación a un buen hombre, honrado y cumplidor. Atenderá esa deuda y cerrará el negocio. Prefiere mendigar un trabajo de mierda antes de que le quite la ilusión por levantar algo nuevo y además quebrado por la acción de la propia Administración.


En resumen en menos de dos semanas, entre el recibo inflado, las sanciones y el recibo del mes sin bonificación; mi amigo debe pagar a la Seguridad Social el equivalente a las ventas de todo el trimestre. No merece la pena. Gracias sistema, gracias Seguridad Social, gracias Sr. Ministro.

 

¿Qué habría pasado si un funcionario de esos que ahora dedican solo un treinta por ciento de su tiempo a atender al contribuyente hubiera llamado por teléfono a mi amigo pidiéndole todas las explicaciones necesarias?¿Habrían solucionado el presunto problema?¿Habríamos eliminado trabajo a Recaudación ejecutiva?

 

Siempre nos enseñaron que hablando se entiende la gente, la TGSS, por lo que parece, elige el camino del litigio y la apisonadora antes mi amigo. Aunque finalmente le den la razón a mi amigo en su recurso de amparo y en las sucesivas reclamaciones presentadas, que la tiene, ya será tarde. Un autónomo menos Sr. Ministro, un potencial creador de empleo menos.

 

Triste y real. Esta es la España oficial que vive gracias al esfuerzo de muchos como mi amigo que no pueden mantenerse.

 

Ha perdido la ilusión por emprender, se la han quitado. Buen trabajo, perder cotizantes es la principal labor del funcionario que se escuda en las normas para deshumanizar el trato con el ciudadano.

 

 

6.7.21

Orgullo y prejuicio

 



Acudir como invitado a una boda sin conocer a nadie supone superar una prueba de obstáculos. Te enfrentas al juicio silencioso de las miradas escrutadoras de las propias del lugar, a la dificultad de conseguir mantener alguna conversación inteligente y amena prolongada lejos de los tópicos del lugar y de sus giros locales al lenguaje. Incluso notas el juicio que soporta tu ropa de moda en tu lugar de origen. Moda que difiere mucho de la imperante entre el resto de invitados. Un ejercicio complicado para alguien tendente a la introspección empujado por su naturaleza tímida. 

En esta ocasión inciden dos agravantes a su situación, la celebración se desarrolla en un ambiente ordinario, chabacano y barrio bajero, muy diferente a donde acostumbra vivir y por otro lado sufre mal de amores. Luis sufre por su amor no correspondido que se está uniendo a otra persona prometiendo fidelidad en un contrato a largo plazo, hasta que la muerte les separe. Cada mirada que dirige a los novios es un dardo que se le clava en el alma. Se lamenta no haber tenido la valentía de declararse en su momento, el no haberse atrevido a compartir sus sentimientos excusado en su timidez. 

- Soy un cobarde - se repite una y otra vez. 

La ceremonia va a empezar, los invitados van tomando asiento en el enorme salón del ayuntamiento. La alcaldesa va a oficializar la unión delante de las familias y amigos de la pareja. 

Su amor de toda la vida dedica una última mirada de soltería al patio de butacas, cruza su mirada con Luis. Una mirada eterna en apenas un instante de segundo. Toda una vida de sentimientos repasa Luis en ese instante. No se atreve a hablar, ni a gritar. Simplemente gira su cabeza en una negación casi imperceptible que llega a su destino y es contestada con una enorme sonrisa.

En ese momento entra la novia acaparando todas las miradas, salvo la de Luis que dedica esos minutos a despedirse de su gran amor. Su compañero del alma, el espíritu que le inspiró y ayudó a estudiar y a convertirse en el profesional actual que deslumbra con su talento. La vista se enturbia, las lágrimas licúan la imagen de los novios unidos frente a la mesa ceremonial. 

Este sábado se celebra el día del orgullo y Luis no sabe como celebrar su condición sin correspondencia. Sigue reaccionando con la inocencia y inexperiencia de un adolescente en sus primeros escarceos, con casi treinta años se mantiene escondido en su armario lejos de admitir su condición. La sociedad que le rodea admite desde hace años el ser diferente en libertad, en cambio Luis se mantiene recluido en sus contradicciones. ¿Cómo va a celebrar el día del orgullo si aún no se ha admitido él del todo?

¿Cuántos Luises seguirán encerrados en sus conchas de sufrimiento sin atreverse a abrir su corazón, sin aprender a expresarse con libertad y con miedo al juicio de los demás?. En esta época en la que, por fin nos quitamos esta odiosa mascarilla preventiva del covid, espero que estos Luises se decidan y retiren su otra máscara, esa que oculta su verdad y que en muchas ocasiones, al ser revelada no sorprende a nadie. A los amigos y familiares no les sorprende, lo intuyen, lo saben y lo admiten con naturalidad desde hace décadas. 

Feliz semana del orgullo, Luis

10.6.21

Acceso a la universidad

 


                                                                                                            Dedicado a Carlos

Esta noche ha sido peor que las tres anteriores, los nervios se han apoderado de mí y no he podido dormir más de tres horas. Tres días de exámenes envueltos en un entorno de nervios hinchados por la responsabilidad. Tanto la voluntad como la subconsciencia me han sido arrebatadas y vivo en un estado de letargo intelectual desde el pasado mes de septiembre, justo cuando iniciamos el último curso de Bachillerato. 

Nos jugamos mucho en esta prueba de acceso a la universidad, tanto como la posibilidad de estudiar lo que deseo o tener que conformarme con algo parecido. Tengo la mala costumbre de sobrecargarme de responsabilidad en cada hito de mi vida y en esta ocasión con mayor motivo. Llevo estudiado desde el pasado mes de septiembre como no había hecho nunca antes, muchas horas y sacrificio para entender alguna de las asignaturas obligatorias que están alejadas de mis habilidades naturales. He aprendido a estudiar en función de las preferencias narrativas de cada profesor, algo agotador para los de mi edad que tenemos muy desarrollada una conciencia pragmática predominante y no llegamos a comprender qué de bueno nos llevamos por memorizar conceptos que  nunca más en nuestras vidas necesitaremos. 

El Bachillerato lo superé y con buenas notas, incluso en la asignatura que más me hacía bola conseguí buenas calificaciones, por encima de mi natural racanería auto valorativa. ¿Será cierto eso que me dicen que los demás me ven mejor de lo que me veo yo a mí mismo?

La EVAU o selectividad como la llama mi padre, es una prueba donde es más importante el dominio de los nervios que poner a prueba los conocimientos. El  temario nos lo sabemos de tanto repetirlo durante estos meses, bueno de aquella manera, porque en nuestros círculos de toma de decisiones decidimos jugar a estudiarnos determinados temas, descartando el resto. Hace calor y estamos ya un poco hartos de clavar los codos. 

Hoy termino los tres días de exámenes, los tres días de sufrimiento. Bien, regular, muy bien, bien, mal y muy bien. Esa son las conclusiones a las que he llegado, veremos al final qué nota consigo y si me da para elegir los estudios de mis sueños.

Hoy empiezo mis vacaciones, las más largas de la vida. En una semana tendré los resultados y gestionaré el acceso a la universidad. Mi deseo era estudiar en una universidad privada y preferentemente en inglés para abrir más mis posibilidades de futuro compartiendo estudios con compañeros socialmente mejor relacionados. Finalmente voy  a la pública y masificada universidad, como fueron mis padres y no les ha ido nada mal, espero que mi futuro sea tan bueno como su presente.

Me voy de fiesta con mis amigos, mucho que celebrar y sobre todo mucha necesidad de desfogarnos y olvidar tanta tensión acumulada durante meses. Oigo en la radio que han movilizado más de doscientos policías en Madrid para evitar botellones con la excusa de la pandemia. ¿No tienen otra cosa que hacer los políticos que tratarnos a los jóvenes como presuntos delincuentes? Nada malo vamos a hacer, déjennos tranquilos con nuestra necesidad de contacto humano, con nuestra natural naturaleza despreocupada y con nuestra juventud. Dediquen esfuerzos a hacer algo productivo en vez de pelearse a diario entre ustedes, improvisar y rectificar a cada rato. Si no son capaces ni de definir qué vacuna y cuándo la inocularán a los futbolistas. Menos mal que no voy a estudiar para ser político. 

5.5.21

Crónica taurina



 

El alguacil observa el tendido lleno a rebosar. La expectación es máxima, en los medios la han bautizado como la corrida del siglo, el festejo del año en el que muchos confían poder recordar durante toda la vida. Las localidades de sol, las más económicas y bullangueras dan un ambiente más humano y pasional al coso. El calor afortunadamente no aprieta, es una tarde de primavera de esas que anuncian la proximidad del verano por la luz y las pocas nubes, la potencia del sol se matiza gracias a una pequeña brisa del norte que acerca la cercana Sierra al tendido. 

Sol y moscas, decía la frase taurina para definir el festejo. Las siete en punto, el alguacil solicita permiso a la autoridad para abrir formalmente la plaza a los diestros, tres cuadrillas de los más famosos toreros en la brega. Atletas, actores y mediáticos, les siguen un ejército de aficionados enamorados de su arte a la hora de torear.

En el paseillo lucen sus mejores capas de paseo. El maestro de mayor antigüedad, consciente de su responsabilidad recorre los 61,5 metros de diámetro del coso con la cabeza gacha acompasando su rezo a cada paso en el desfile. Los nervios van por dentro, se respetan, es un empleo ingrato, luchas por un aplauso jugándote la vida en cada momento. Varias cicatrices adornan sus muslos, recuerdos de batallas perdidas ante astados que le voltearon y que gracias a las manos hábiles de los cirujanos, pudieron arrebatárselo a la muerte. Los días húmedos que anuncian lluvia, sus cicatrices le recuerdan la fragilidad de la vida humana.

Tarde de expectación, tarde de desilusión. El dicho casi siempre se cumple. Escasos detalles para el recuerdo, una tarde sin gracia. Desde el primer lance todos los aficionados lamentan la falta de embiste de los toros. 

Queda el último y mientras anuncian su peso en el cartelón, el desánimo cunde en los tendidos. El sol se ha ocultado, aliviando un tanto la temperatura de los más animosos que también se han ido enfriando.

Salta el sexto de la tarde, negro, bragado, bizco de pitones y cuatreño, lo consideran como un insulto para la categoría y la historia de esta plaza. Los del 7 sacan a pasear sus pañuelos verdes. Se quejan sonoramente del tamaño del animal. Pequeño para esta plaza. El presidente no detecta ninguna anomalía que le permita devolverlo a corrales, además está deseando que termine el festejo tedioso y falto de emoción. La faena continua con la música de silbidos y protestas de fondo. Con el paso de los minutos van rebajando en intensidad, volumen y número de quejicas hasta que se apagan las críticas.

Los primeros compases en la capa certifican que el animal es un marrajo, solo arremete cuando lo ve claro y con malicia buscando al hombre.

El primer puyazo marra y el toro aprende que ahí puede doler, ha notado cómo la puya entraba en su lomo, retrasada y superficial, tanto que el ojal no llega ni a sangrar. Se resiste a entrar al caballo de nuevas y solo lo hace cuando se ve acorralado con el caballo impidiéndole ver la salida. Un recurso tramposo y eficaz gracias a la habilidad del picador con la monta. Esta vez mueve mejor la garrocha y marca de manera conveniente el lomo del astado.

Al sentir la puya, “Mentira”, que así bautizaron al toro, rebrinca encontrando alivio hacia las tablas del tendido de enfrente. 

Con la corrida finalizada, los maestros conversan brevemente justo antes de su salida ordenada de la plaza. Los matadores, Rojillo de la O (CCOO), Encuadri (ACB) y Céjate que va (CGT) están desconcertados, esperaban algo de juego por parte de la ganadería, han movido los capotes ante animales que no admiten faena. Ni las banderillas ni los puyazos han despertado a los animales. Sienten como si las puyas y los palos se los hubieran clavado a ellos mismos, se quedan sin oportunidades de hacer faena, mañana tienen otra oportunidad en la misma plaza. 

Están cansados e intuyen que los toros de mañana serán morlacos y astifinos. Con los que te juegas la vida de verdad.

El resultado del festejo condicionará el aforo para los próximos festejos, las expectativas están en perder un cuarto del aforo. Sin aficionados, no hay fiesta. Sin empleados, no hay empresa. En esta feria el ganadero es el que gana. Los aficionados temen la subida del precio de las localidades, sus admirados toreros no dan la talla y se temen lo peor. 

Alguno se ve ya en plazas de tercera a dos horas de distancia acudiendo a festejos de menor nivel, plazas donde se regalan las orejas y se para a merendar tras el tercer toro.

Otros no volverán a los toros, jamás pisarán una plaza. 

No pinta bien la feria del empleo.


_________Diccionario de términos taurinos empleados_______________________

Alguacil - Jinete vestido de alguacil del siglo XVII, que representa la autoridad en el ruedo

Maestro - Matador de toros

Bragado - Toro con la cara interior de los muslos de color diferente al resto del cuerpo

Bizco - Toro con un cuerno más alto que el otro

Cuatreño - Animal de cuatro años de edad

Marrajo . Toro que maliciosamente arremete a golpe seguro. Animal peligroso y difícil de engañar

Puyazo - Acción de picar al toro hincando la puya en su lomo

Puya - Punta de acero de la vara o garrocha del picador

Ojal - Herida superficial producida por la puya sin que provoque hemorragia

Rebrincar - Embestida del toro dando saltos o brincos

Capote - Capa para la lidia también llamada "de brega", suele ser de colores vivos y forro amarillo

Morlaco - Toro de gran tamaño

Astifino - Toro con astas finas



3.5.21

La impronta


 

El diccionario define la palabra impronta como la marca o huella que, en el orden moral, deja una cosa en otra. La soberbia, entendida como el envanecimiento por la contemplación de sus obras o mensajes, florece entre nuestros políticos y dirigentes hasta el límite de contemplar con satisfacción el grado de avance de sus repetidos mensajes con vocación de alcanzar el reconocimiento o la tan ansiada impronta.

El ridículo mensaje intrusivo exagerando hasta el extremo la utilización del género femenino cuando es redundante ya que estaba cubierto por el género neutro en el lenguaje. Trabajadores y trabajadoras, hombres y mujeres, niños y niñas han convertido en casi imposible seguir un argumento bien construido en esa maraña de oes y aes para incluir a las que ya lo estaban magnificando la utilización de las aes. 

No acaba ahí, siempre hay un idiota que destaca sobre los demás. Aparece un paso más en la necesidad de conseguir que hablen de un logro alcanzado y si es identificando al inventor podemos afirmar que alcanza su objetivo de dejar para la posteridad su impronta. El ejemplo más ridículo lo encontramos el pasado mes de abril cuando buscando una notoriedad fuera de toda lógica la Ministra de Igualdad del Gobierno de España quiso extorsionar aún más el lenguaje presuntamente inclusivo incorporando un nuevo género utilizando en su caótico discurso vacío de ideas una nueva diferenciación de género: hijo, hija, hije y niño, niña, niñe

Igual que los machos dominantes se esfuerzan en marcar su terreno ante sus semejantes, aullando, gruñendo, orinando o escarbando, los dirigentes de las grandes empresas intentan marcar el terreno de sus compañías en el mercado, inventan o se apropian de ideas emergentes, las desnaturalizan hasta convertirlas en nuevas letanías que repetirán con fervor religioso en cada oportunidad que se enfrenten a un micrófono. Les invade la misma soberbia por considerarse inventores de algo único y perenne. Olvidan que le sucederá un nuevo dominante que se dedicará primero a borrar el rastro previo y luego a crear su imagen con vocación de impronta. 

El inicio de internet motivó una transformación en el mercado que por un lado generó canales de distribución, de control de costes y de externalización inexistentes hasta ese momento. Lo primero que hicieron muchas de las compañías fue apropiarse de la idea, incorporando en su nombre o en sus mensajes palabras como red, net, @ o digital. El tiempo premió a los que supieron adaptar sus realidades a las nuevas herramientas y castigó a los amantes de la imagen que detrás de su net o @ particular no había nada.

La conciencia verde de principios de siglo ha ido extendiéndose entre la juventud, creando movimientos de concienciación para la protección de nuestro planeta, aceptación de que el cambio climático es algo de lo que debemos preocuparnos para adaptar nuestro progreso al respeto por nuestra casa común. En varios países europeos la opción verde ha tomado cuerpo político, posicionando el concepto entre las ideas políticas más extremas, situadas más a la izquierda de la socialdemocracia. Usurpando una idea de todos y apropiándose de ella los políticos más comprometidos con la demagogia, esos que nunca se han encontrado con responsabilidades en la vida. Lo que no se esperaban era que les robaran su idea.

El Foro de Davos de 2010 se reunió bajo el lema: “Mejorar el estado del mundo: Repensar, Rediseñar, Reconstruir” tras unos años de crisis económica mundial había urgencia por encontrar nuevos caminos de recuperación. Dentro de sus debates, apareció una incógnita a desarrollar: “¿Cómo asegurar la sostenibilidad?”

Una nueva crisálida emergió entre los líderes económicos, un nuevo concepto, moderno y atractivo al que agarrarse e iniciar una carrera por convertirlo en su impronta personal. De repente compañías de sectores económicos alejados comenzaron a repetir una nueva letanía, la sostenibilidad. Aparece el Plan de sostenibilidad de Telefonica en 2010, La ONU crea en 2015 la Agenda 2030 para el Desarrollo sostenible y bajo ese paraguas institucional las multinacionales crean sus planes de sostenibilidad. Endesa publica su Plan de sostenibilidad 2021-2023, Repsol sucede sus Planes de sostenibilidad anuales, Iberdrola, Acciona e incluso hasta los bancos crean sus planes de sostenibilidad, Banco Santander anuncia en 2019 su Política General de sostenibilidad. Crea Planes de pensiones con apellido sostenible: Mi proyecto Santander Sostenible 2025; también CaixaBank y BBVA apuestan por este nuevo concepto.

Si no eres sostenible no existes, esta es la nueva ideología imperante tan arraigada entre los dirigentes y que me atrevo a definir que está aceptada por el resto trabajadores con la diferencia que para el resto se trata de una asunción lógica de algo bueno sin exageraciones. De un concepto válido sin extremismos. 

Algunos dirigentes lo tienen tan presente en su lenguaje que llegan a incluir la palabra incluso donde no es necesaria. Repitiendo el error de la Ministra, no me refiero al error lingüista sino a su falta de oportunidad o de saber medir dónde termina el mensaje y dónde empieza el vacío o la estupidez. CaixaBank dentro de sus comunicaciones del ERE para reducir ocho mil empleados propone "cambios en las condiciones laborales para avanzar hacia un marco de condiciones sostenible y unificado", El presidente de BBVA en la Junta General de Accionistas celebrada en abril de 2021 indicó que los miles de despidos son necesarios, porque dado el difícil contexto sirven para afianzar “la sostenibilidad futura”

Las plantillas de estas entidades financieras que se encuentran ante la expectativa de un expediente de regulación de empleo hoy están llenas de  inquietud, nervios, indignación y hasta de miedo al futuro; demandan una sensibilidad alta y un cuidado exquisito en los términos empleados en el lenguaje. No se puede poner la palabra de moda en todas las frases, suena a vacío y a lejanía humana. 

El lenguaje español es rico y variado lo que permite utilizar sinónimos que explican la idea de manera precisa sin necesidad de satisfacer la búsqueda de la impronta en cada mensaje. Dejo alguno a modo de ejemplo: duradero, viable, sustentable, constante, permanente, perdurable, persistente, estable o prolongado.

No convirtamos sostenible en el sosteniblasosteniblo de los idiotas del lenguaje presuntamente inclusivo, tampoco perdamos el valor de la idea de la defensa de nuestro planeta por la apropiación interesada de todas las instituciones del mundo. El exceso de uso de una palabra la vacía de contenido y por mucho que la repitamos, el objetivo buscado de alcanzar la impronta nunca llega, creanme florecerá otra moda, otra dinámica global que hará olvidar la letanía de la actual. Pregunten a los machos dominantes de las manadas de leones, la impronta nunca es perpetua, se pierde con el cambio de líder. 

11.4.21

La ley del más fuerte

 


El documental de animales elegido, como cada tarde después de comer, para dormir la siesta en el sofá detalla con todo lujo de detalles cómo el instinto de supervivencia selecciona de manera natural al más fuerte de los polluelos que nacieron esa primavera en el nido. En un año de sequía escasea la comida y pronto se hace evidente que los padres solo son capaces de proveer de alimento para uno solo de sus tres hijos. Los polluelos inicialmente luchan por hacerse con el mejor lugar para recibir el alimento. A los pocos días la evidencia dicta el futuro, el mejor alimentado se hace más fuerte y aprovecha su fuerza no solo para dominar y elegir la comida que viene sino que empieza a maltratar a sus hermanos picoteándoles en la cabeza e incluso consigue hacer caer del nido al más débil. En unos días se quedará como único superviviente, el único que come en el nido. No hay piedad con los débiles.

El locutor insiste una y otra vez en la selección natural en la naturaleza, recordando su implacable ley, solo sobrevive el más fuerte. Lo impactante de las imágenes secuestran mi atención alejando de mí el adormilamiento que suele anticipar una cabezada de quince minutos en el sillón. Me vienen a la cabeza imágenes del mismo mundo animal donde no se cumple necesariamente con tanta crudeza esa misma ley, recuerdo ejemplos de cultura colaborativa. Hormigas, abejas, lobos, delfines, orcas o leones. Entre ellos existe la competencia por conseguir o mantener un territorio de caza o por el derecho a aparearse. También colaboran entre ellos para conseguir alimento, mejorando sus posibilidades de éxito en la caza o en el transporte de alimentos o en la construcción de guaridas o cuidado de su descendencia.

¿Y el ser humano? ¿Dónde lo encuadramos?¿La evolución de su especie hasta convertirse en la dominadora del planeta ha sido por la ley del más fuerte, del más hábil o el triunfo de la colaboración?

En un colegio a la hora del recreo citamos a los alumnos de diez años en el campo de fútbol. Les mostramos una mochila llena de chucherías y de sobres de los cromos de las colecciones más valoradas en su edad. - Es el premio- les explicamos. 

Esta mochila es el premio para aquel que consiga llegar el primero tras pasar una serie de pruebas de habilidad y fuerza a lo largo de todo el campo de juego. 

¿Cómo reaccionan nuestros chicos? Corriendo rápido, compitiendo entre ellos, luchando por ser el primero, por ser el ganador. Su único fin es quedar el primero.

¿Y en el mundo adulto?¿Cómo nos comportamos ante un incentivo adecuado?¿Dinero, ascenso, estatus? De igual manera. Parece que repetimos el comportamiento del polluelo más fuerte eliminando a su competencia. Las empresas comerciales incentivan la competencia interna como mecanismo para la mejora de sus resultados. Hablan de equipo, de la fuerza del grupo, de valores e incluso de unen a la moda empresarial del momento (digitalización, internet, obra social, sostenibilidad...) cubriendo su imagen con un manto de honestidad más propio de religiones que de corporaciones. Así construyen una fachada, una apariencia. La imagen es un todo. El mercado no va analizar cómo hacen las cosas, simplemente les valoran en función de la imagen que ofrecen. Las compañías viven en un mundo animal donde solo el más grande y fuerte sobrevive. Incitan a la lucha interna por ser el mejor, seleccionan entre los mejores luchadores a los que tengan sus escrúpulos más alineados con los de los jefes. Una vez más el polluelo más fuerte es el único que se queda en el nido.

¿Nos estamos equivocando? Un comunista aprovechará este hilo para presumir de sus ideas donde todo es de todos. La historia y la práctica ha demostrado que sus ideas han fracasado. Si la olla se comparte a partes iguales sin distinguir entre los que más han aportado y los que no aportan, qué motiva al que aporta para seguir haciéndolo. La utopía de que todos somos iguales se rompe por el comportamiento egoísta de los más insolidarios. ¿Entonces sólo queda la ley del más fuerte?

Recientemente he leído un experimento social que me hizo pensar sobre la existencia de una vía alternativa y que me apetece compartir aquí. Ubuntu

Un antropólogo propuso un juego con unos niños de una tribu africana. Colocó una canasta llena de frutas deliciosas junto al tronco de un árbol, y les dijo: 

- El primer niño que llegue al árbol y toque la canasta, se ganará toda la fruta.

Cuando el antropólogo hizo la señal de inicio pensó que iban a correr para ganarse la fruta, se sorprendió al verles caminar todos juntos, tomados de las manos, hasta que llegaron al árbol y juntos tocaron la canasta. Compartieron entre todos los niños la fruta.

El les preguntó que por qué hacían eso, si cada uno de ellos podría haber conseguido la canasta de fruta solo para ellos o para repartirla con sus familias.

Los niños respondieron todos juntos y a una sola voz: 

- Ubuntu.

El antropólogo intrigado preguntó el significado de esa palabra. Los adultos de la tribu le explicaron el significado de la palabra Ubuntu: "yo soy porque todos somos."

Según la educación que reciben de sus padres y abuelos ¿Cómo puede sólo uno de nosotros ser feliz, mientras todos los demás son miserables?

Esta tribu conoce el secreto de la cooperación y la solidaridad, en un mundo moderno no son los más fuertes, ni los más tecnológicos; en su mundo han comprendido que cooperando todos son más fuertes. Me pregunto ¿Quién es el más civilizado?¿Quién vence a la ley de la naturaleza? 

UBUNTU.