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25.4.21

Y a la de tres

 



Las lejanas campanadas del carrillón situado en uno de los edificios más bonitos de la Plaza de las Cortes, suenan puntuales a su cita diaria de las ocho de la tarde. Sincronizado con su música, José da por finalizada su jornada de trabajo, cierra la cerradura de doble vuelta de la puerta de la tienda, la reja exterior queda bloqueada por el candado instalado en su base y acompasa su marcha hacia la parada de metro cercana mientras unos pitidos suaves e intermitentes le anuncian durante unos segundos que su alarma de vigilancia ha quedado armada.

El día se levantó lluvioso y como tal ha mantenido durante horas su liturgia de agua y humedad. Los madrileños, también conocidos como gatos, huyen del agua. En cuanto aparecen las primeras gotas, el tráfico se incrementa hasta hacerse imposible, los coches se multiplican como esporas con las primeras aguas. Peatones, los justos. Mal día de ventas, pocos clientes y los que llegaban con bajo ánimo para comprar. El perfecto día de primavera, frustrante para el negocio, que justo una hora antes del cierre se permite lucir un cielo azul. El maravilloso tejado de Madrid, luminoso e infinito. Esa luz que anima a los habitantes para salir a pasear como si no hubiera pasado nada. Alegría.

José frustrado por el día de mal negocio también nota cómo su ánimo mejora bajo la luz infinita del cielo. Fiel a su rutina, puede anticipar que en diez minutos estará descendiendo las escaleras de la parada de Metro de Sevilla, en menos de media hora llegará a su casa. 

La casa está decorada con multitud de marcos con fotos recordando viajes y eventos en familia, en todas las fotos sonríen. Se puede decir que José es feliz, tiene una familia maravillosa, una buena mujer, Laura, a la que adora y una vida ordenada. Los domingos suelen ir a dar un paseo por la montaña, unos diez kilómetros de senderismo coronados por un bocadillo de tortilla de patatas y una cerveza de lata. Los chicos ya no les acompañan, prefieren dedicar la mañana festiva a dormir, jugar con la consola o leer. Al menos, les gusta leer. El matrimonio mantiene su costumbre de paseo por la montaña, ambos gustan del aire libre y de compartir algo de ejercicio. Las ocasiones que paran en la fuente de La Reina para descansar, José recuerda con una larga sonrisa pícara, aquella vez que encargaron a Rodrigo, su hijo mayor. Ese calentón que se aliviaron en un día de principios de verano aprovechando la poca afluencia que tuvo la Sierra o eso recuerdan. Eran esos tiempos que solo con mirarse la pasión se aceleraba e incluso en el sitio más incómodo fueron capaces de aliviar su presión. Eso ya no pasa por la cabeza Laura, en casa o en un hotel, en el campo para que les vean, ni de coña. 

Laura reconoce esa sonrisa. - Luego pillín que nos conocemos - le sugiere posponiendo el encuentro a la tarde. Se siente halagada por el interés de José, puede esperar ya no tienen edad para enseñar el culo a la naturaleza. Admite como señal del acuerdo el cachete en su nalga que ella replica en la de él pellizcando.

Una tarde de jueves tras el día más gris de ventas en muchos meses el paso de José es un poco más lento de lo habitual, sentir los rayos de ese sol vespertino que se ha hecho de rogar llena de reflejos sus gafas por la refracción de la luz en los numerosos charcos creados por la lluvia. Tras un haz de luz de varios colores que atraviesa su acera de izquierda a derecha queda prendado por una silueta apresurada, pantalones negros, camisa color vino con sus dos botones superiores libres, en una mano un maletín fijo portapapeles y sobre la muñeca una cazadora de cuero negro. Zapatos con una altura de tacón medio. Grandes ojos negros bajo un cabello castaño con reflejos sutiles de color rojo anaranjado. Caderas poderosas sin exceso de volumen y un ritmo en la pisada estudiada para atrapar la mirada masculina durante minutos. José disfruta de su visión en un instante, en menos de un minuto se cruzarán. Sus miradas chocan, el ritmo de las pisadas mengua. Se reconocen sin conocerse. Los caminos de ambos pasan muy juntos, paralelos sin tocarse, aguantan la respiración sin bajar la mirada. Sus ojos hablan, sin pestañear. Un instante, una vida. Leve giro de cabeza de ambos para perpetuar esa conexión. El cuello no da para más, continúan sin detenerse cada uno su rumbo, cada uno a su vida. 

Hola ¿Nos conocemos? - Pregunta ella sorprendida por la situación y más por su propia reacción 

No creo. O sí. Tengo la sensación que te conozco. Tampoco te había visto nunca y paso por aquí todos los días a estas horas 

Yo también paso por aquí todas las tardes a eso de las siete, hoy se me ha hecho tarde. Pues oye, nada, disculpa, hasta otra.

La mujer recupera la compostura para continuar su paseo hacia su coche, estacionado en el aparcamiento de la plaza 

¿Tienes tiempo para un refresco? - José se sorprende de su propuesta. No puede dejar de mirar esos ojos negros. Siente una paz en ellos que anima a continuar la conversación

No sé, la verdad, tengo algo de prisa 

Lo entiendo, siento que te conozco y no sé de qué. Es todo un poco raro. Nunca en mi vida había parado a una persona así. No he podido resistirme contigo. Solo un café o un refresco, aquí enfrente hay una cafetería...

Un ruido exterior despierta a José en mitad de la noche, un coche con la música demasiado alta para el conductor y molesta para los vecinos tiene la culpa. Consulta su reloj, las doce y media, no son horas. Les gusta dormir con la persiana medio cerrada, algo de luz del exterior se cuela en la estancia iluminando de manera tenue su descanso. A su derecha, Laura descansa marcando el compás con una respiración rítmica, sus labios un poco separados producen un silbido suave al expulsar el aire. En la penumbra José admira el perfil de su mujer, es guapa, el paso de los años respetan su belleza. Transmite paz. José se acerca a ella quien en sueños le admite girándose para adoptar la postura de la cucharita, inconscientemente le acunará hasta dormirse. Esto es amor de verdad, del que llena el alma. Real y tangible.

El sonido del carrillón de la Plaza de las Cortes además de indicar la hora de cierre de su negocio, es la señal para volver a recordar a la mujer de sus sueños. En tres ocasiones soñó con ella.

Se despedían en el puerto de Sevilla, él camino de América y ella se quedaba a su espera en la confianza de un mejor futuro. Una voz de fondo enmarca la imagen, “Volveréis a encontraros”

El siguiente sueño le llevó a un refugio antiaéreo durante la guerra civil en Madrid. Una miliciana uniformada se encuentra agachada con las manos tapando sus oídos, se huele el miedo que atenaza sus sentimientos. No oye la pregunta de José. La toca en su mano izquierda y toda ella respinga del susto. Sus miradas se cruzan, esos ojos negros que atraen hipnotizan al hombre.

¿Se encuentras bien? Ya ha pasado el peligro.

La voz de fondo marca, “A la de una”

Revive su cruce en la calle Cedaceros "A la de dos".

Parece que queda otra oportunidad, será en otra vida. La providencia le debe una vida junto a su amor de siempre, el mismo que le arrebató en el siglo XV, se tocó en 1937 y se han visto hace poco ¿Cuándo será?

Abrazado en cucharita a su mujer, su ritmo cardiaco se acompasa, las caderas de Laura parecen abrazar el vientre de José, hasta el fondo de su alma le llega el olor de Laura, siente una paz real. José disfruta de su vida actual, una vida real y feliz, olvida sus fantasías mientras se arrulla en un descanso profundo. Han pasado diecisiete años desde su encuentro.

En sueños, escucha una voz de fondo “Y a la de tres”

18.4.21

Negociación compleja

 



El reciente anuncio de la constitución de la mesa de negociación entre la dirección de BBVA y los representantes de los trabajadores para definir el acuerdo del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) me permite aprovechar este ejemplo vivo como complemento de esta pequeña guía sobre la comprensión y descripción de un proceso de negociación complejo.

Tras varios meses de preparación la dirección de la compañía convoca a los representantes de los trabajadores a un proceso de negociación que regule de manera amistosa el anunciado Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

No es precisamente un proceso novedoso, ya en 2016 se consolidó la integración por absorción de la extinta Caixa Catalunya en BBVA, el banco adquiriente heredó un ERE iniciado por la antigua CX que finalizó, ya en BBVA y tras acuerdo con los sindicatos, con la salida de 1.557 empleados y el traslado de 400 empleados a otras unidades de BBVA.

En el sector bancario se han ido sucediendo varios Expedientes de Regulación en estos últimos años. Los más significativos y por tamaño comparable son los ocurridos en Bankia, Santander y CaixaBank. Algunas de estas entidades ha protagonizado más de un expediente. 

Durante estos años BBVA mantuvo un ajuste de plantilla sin ruido gracias a las salidas por jubilación anticipada de los empleados mayores de 63 años que habiendo cotizado los años que les permitía acogerse a ese derecho optaban por dejar el mercado laboral activo. También gracias a un número cada vez más reducido cada año de prejubilaciones por acuerdo de suspensión de la relación laboral.

El proceso de adecuación de plantillas por parte de las Entidades forzados por una caída de sus ingresos financieros y de comisiones; un mercado excesivamente regulado y una realidad cambiante en las relaciones con los clientes aupado en un creciente uso de canales digitales deja de manifiesto las hoy enormes estructuras creadas según las necesidades del pasado. La propia subsistencia del sector, la necesidad de posicionarse de manera ventajosa de cara a las siguientes consolidaciones y la demanda de beneficios crecientes por parte de los accionistas empujan a las Entidades a una carrera por ajustar sus costes y entre ellos el más significativo es el laboral.

La crisis sanitaria provocada por la COVID19 trae como consecuencia variaciones en los modelos de atención al cliente, apareciendo nuevos sistemas de trabajo a distancia, atención bajo cita y una expansión del pago por tarjeta y del uso de servicios bancarios a distancia. Este laboratorio en tiempo real permite valorar necesidades de estructura y personal en todas las Entidades. También la crisis económica que acompaña a la sanitaria crea una opinión general sobre la necesidad de reconvertir el sector de manera rápida para adecuar su función a las nuevas necesidades. 

El pasado mes de enero, el CEO de BBVA anunció la voluntad del Banco de organizar en el primer semestre del año un acuerdo con los representantes de los trabajadores para reducir el número de empleados en España.

Cien días después de este anuncio se inician las conversaciones entre Empresa y Sindicatos. Me permito aprovechar este hecho para ilustrar las fases en el proceso de negociación.


Paso 1: Preparación

Evidentemente este tipo de negociaciones no se improvisan, requieren de mucho trabajo previo una vez tomada la decisión de buscar esta salida de reducción de empleo.

Por parte de la empresa, contrastarán los ajustes más próximos en el mercado, analizando sus respectivos procesos de negociación, tácticas utilizadas, legislación que los ampara y los sucesivos acuerdos alcanzados. Diversas áreas profesionales estudian dentro de sus competencias todas las posibilidades que se pueden encontrar. El Departamento de Recursos Humanos coordinará trabajos de otras unidades especialistas como Relaciones Laborales, Asesoría Jurídica o Comunicación. Esta labor incluye repasar antiguas negociaciones, sondear a personas que trabajan en la competencia sobre cómo fueron sus respectivas negociaciones o incluso en la Patronal. Revisión de toda la legislación aplicable y un largo etcétera.

Por el lado sindical, desde el momento del anuncio del CEO, contrastan con sus compañeros de sigla que estuvieron en los procesos de negociación en otras Entidades, sus colaboradores jurídicos repasan sus posibilidades e intentan sondear entre empleados afines información que les pueda dar alguna pista sobre las intenciones de la empresa. 


Paso 2: Establecer el campo de negociación, delimitar los roles y fijar fecha de compromiso final

El convocante tiene como objetivo delimitar la mesa de diálogo al tema propuesto fijando los límites del juego y establecer un plazo de actuación.

En la prensa, única fuente de la que dispongo, se refleja la noticia:

Constituida la mesa de negociación entre la dirección de BBVA y los representantes de los empleados.

La dirección del banco  argumenta su propuesta en la reiterada reducción de beneficios, productividad y cambios provocados por el avance de la digitalización de los clientes. Con visión de futuro y para garantizar la sostenibilidad (palabra de moda) de la Entidad se propone reducir el número de oficinas y de empleados. Sin cuantificar aún la propuesta concreta.

Los representantes sindicales declaran a la prensa que aunque el proceso tiene soporte legal no están de acuerdo con los motivos y no pierden su oportunidad de aliñar sus opiniones con ideología, reclamando una reducción salarial a los dirigentes. 

Visto desde fuera, el primer objetivo del convocante se ha cumplido, fijar el contexto de la discusión. Los Sindicatos ya han aceptado el campo de negociación: EXISTE SOPORTE LEGAL para la propuesta, traducido en técnicas de negociación supone admitir que ya no se negocia el qué sino el cuánto. Admiten que existe base legal, luego asumen que existirán despidos ya que si la ley ampara la propuesta, una oposición frontal lleva a tensiones que tampoco evitarán la salida traumática de parte de la plantilla. No han aprovechado para incorporar alguna demanda, han ido a escuchar. Admiten el rol de ser la parte pasiva de la negociación con un solo objetivo, minimizar el mal.

Una vez asumido por ambas partes que hay reducción de empleo, ya sea negociada o impuesta con soporte legal, el juego definido es de cómos y cuántos. 

Antes de terminar la reunión queda definido el tiempo de negociación y la fecha límite para llegar a un acuerdo negociado, queda sobre entendido que es un día antes del día establecido para presentar unilateralmente el Expediente. 

Poner fecha de fin es limitar las conversaciones y fijar de nuevo el rol de líder. Con o sin acuerdo hay decisión, te guste o no. Como arma de negociación es muy potente. Muy utilizada en la Unión Europea para llegar a sus acuerdos, siempre en la madrugada del último día buscando la debilidad de alguna de las partes. Negociar con plazo certero como paso para evitar que se prolongue en demasía el proceso.


Paso 3: Fijar límites dejando una salida airosa a la parte perdedora

Una vez asumidos los roles, cada una de las partes sabe lo que se espera de su aportación. El líder, en este ejemplo la empresa, aprovecha su iniciativa para regular el ritmo de la negociación y llevar sus límites a la propuesta.

Una vez constituida la mesa, se toma unos días para la reflexión de las partes. Días que suelen utilizar para informar a los trabajadores que representan, a afilar la propaganda e incluso para solicitar nuevas afiliaciones aprovechando la época de inquietud. Cabe la posibilidad de filtraciones interesadas a la prensa por ambas partes utilizando estimaciones de cifras exageradas u opiniones programáticas. Situaciones que no aportan tranquilidad a los empleados que no dejan de ser espectadores pasivos de una decisión que les afecta.

Transcurridos esos días de reflexión que son discrecionales por parte del líder en la negociación, adelantará en la siguiente reunión de la mesa el límite máximo que aspira conseguir en su visión más optimista.

Traduciendo si la compañía busca reducir en un 15% la plantilla, indicará su objetivo del 21% y prefiriendo elegir las salidas entre los empleados con menor productividad.

La parte pasiva levantará la voz, argumentará que es una barbaridad y defenderá que la medición de la productividad es muy subjetiva prefiriendo que la elección sea resultado de aplicar argumentos objetivos tales como antigüedad en el empleo o edad.

La estrategia del líder es fijarse una horquilla de éxito, sin que la otra parte conozca sus mínimos y al mismo tiempo ser consciente que el máximo no es asumible para la otra parte y que cualquier recorte sabrán venderlo como un éxito en la negociación por la cantidad de empleo que han conseguido salvar. Tensión sin ahogar, dejando una salida honrosa a la parte pasiva.


Paso 4: Redefinición de los objetivos

Por la información publicada en la prensa, los representantes de los trabajadores que se sientan en la mesa son: 5 de CCOO; 3 de ACB; 2 de CGT, 2 de UGT, 1 de SEC. Adicionalmente pueden asistir con una sola voz y sin voto otras asociaciones sindicales minoritarias. Además cada colectivo  sindical representado acude acompañado por un asesor. Unas 22 personas aproximadamente con varias voces.

Desde el punto de vista del líder en la negociación se enfrenta a una negociación frente a un colectivo asambleario no necesariamente unificado y aquí es donde entra la redefinición de los objetivos.

Para explicar esta fase me voy a apoyar en una herramienta utilizada en el análisis de las negociaciones multinacionales. La teoría de juegos. Es un método racional un tanto abstracto. Se trata de elegir entre situaciones comunes de interacción conducentes a una posible cooperación entre actores racionales, en las que lo que individualmente resulta óptimo para cada una de las partes lleva a no cooperar. Tiene su paradoja, las partes consiguen mejor resultado si coordinan sus estrategias perdiendo sobre sus pretensiones. 

Voy a intentar explicarme con el ejemplo de esta negociación. La parte pasiva, de formación asamblearia, realmente no es una parte, son cinco partes, cada una de ellas con su porcentaje de representación, colectivo al que representa e ideología.

**** Teoría de juegos ****

Según la teoría de juegos, los objetivos íntimos de cada una de las partes, en adelante jugadores, sentados en la mesa no coinciden entre sí. Definimos unas situaciones previas que nos ayudarán en el análisis y desarrollo del juego:

1.- Cada jugador no tiene en su mano la capacidad para influir u obligar a los otros para tomar una determinada decisión, siendo todos conscientes de las posibles estrategias de los otros jugadores. 

2.- No conocen ni están seguros, sobre lo que hará otro jugador en cada momento. La única información de la que disponen es la historia o los antecedentes previos en otros procesos de negociación donde han coincidido.

3.- No hay forma de eliminar de la mesa de negociación a otro jugador ni de  evitar su participación. No es posible llevar a acuerdo unilaterales con el líder olvidando al resto de jugadores.

4.- No hay forma de cambiar la priorización realizada.

5.- Los beneficios recibidos por los colectivos representados por cada jugador no son comparables ni tienen porqué ser explícitos en la mesa.

Una vez planteadas las posibilidades dentro del juego, cada participante valorará de 1 a 4 su priorización entre sus cuatro planteamientos no pudiendo repetir valoración. Siendo 4 donde considera que gana más y 1 donde pierde del todo. Para el juego utilizaremos una matriz de 2x2

Jugador 1: Sindicato que se siente representante mayoritario del personal administrativo más básico en la generación de valor para la empresa y cuyas funciones se van derivando a otros canales digitales y automáticos con menor coste. Personal de una edad y retribución por encima de la media de la compañía. Personal con riesgo extremo de ser elegidos en primer lugar en el Expediente de Regulación

Jugador 2: Sindicato que se siente representante mayoritario del personal de ventas sin responsabilidades directivas altas, mandos intermedios sobre los que recae mucha responsabilidad diaria. Distribución de edad repartida en todos los tramos y con un peso de la retribución variable muy alto, condicionado por el cumplimiento de objetivos comerciales.

Veamos sus prioridades, en ambos jugadores concilian dos prioridades individuales, la defensa de su colectivo mayoritario y otro objetivo más interno, asegurarse su viabilidad en el futuro manteniendo masa crítica de votantes.

Recordemos que el campo de juego está definido y aceptado: reducción de plantilla y la adecuación de nuevos puestos de trabajo con nuevas funciones y condiciones en horario, retribución y disponibilidad.


El jugador 1 que defiende preferentemente a los administrativos conoce que su estructura salarial está basada en la retribución fija en un 95%, el peso retributivo de la incentivación variable es marginal. En los casos donde coincide que el empleado tiene edad avanzada, las ofertas de prejubilación aceptadas en otros procesos de negociación de la competencia serían aceptadas con agrado por su representados, es decir, sus representados mayores de 58 años  (más del 75% de la plantilla en esa función) estarán encantados por dejar de trabajar. Esa predisposición ataca directamente su objetivo de supervivencia como sindicato comprometiendo su representatividad en futuras elecciones. También sabe la gran resistencia a cambiar de función entre su colectivo que muestran rechazo a asumir responsabilidades comerciales por el componente de exigencia que lleva implícito. Formar para recolocar administrativos en otras funciones no es la mejor opción, incluso para los menores de 58 años, edad límite para prejubilarse. Para los menores de esa edad, el Expediente habitual en el sector regula despido con condiciones.

El jugador 1 fija como máxima prioridad Recolocar en otras funciones porque supone minimizar el despido en su colectivo y sobre todo, garantizarse masa de votantes para los siguientes comicios. En segundo lugar, favorecerá aplicar criterios objetivos que ayuden a sus afiliados de mayor edad y antigüedad a dejar el empleo en condiciones muy bien valoradas. En sus últimos lugares de priorización están aquellas decisiones que beneficien al colectivo de mandos intermedios.

El jugador 2, que defiende a los mandos intermedios, tiene una representación de un colectivo más heterogéneo tanto en retribución como en funciones. También es consciente de que representa a trabajadores más versátiles con mayores posibilidades de recolocación en otros departamentos. El peso de la retribución variable en el total de los ingresos de sus representados es una dificultad a la hora de aceptar de buen grado una indemnización ya que esta no reconoce su retribución real. Es conocedor que los mayores de 58 años son favorables a la prejubilación en las condiciones del mercado pues asumen como aceptable menor retribución a cambio de olvidarse de la presión comercial y dedicar su vida a otros objetivos después de estar trabajando en la misma empresa casi cuarenta años.

El jugador 2 se fija como máxima prioridad Recolocar en otras funciones en su estrategia por conseguir ser la fuerza sindical más votada en las siguientes elecciones. En segundo lugar favorecerá la salida de su colectivo de mayor edad por criterios objetivos. En último lugar aquello donde beneficie al colectivo de administrativos por encima del colectivo al que representan.






Según la estrategia diseñada por cada una de las partes, donde más gana su juego, más pierde el juego del otro jugador. 

La paradoja está que en la colaboración, donde como colectivo global más se gana es justo donde ambos por separado pierden algo, concretamente: cuadrante 2-2. Recolocar a la mayor parte de empleados en otras funciones.


**** Volvemos al texto ****

Recordemos que estamos en la redefinición de los objetivos. El éxito de la negociación para los representados, los trabajadores, está basado en la colaboración entre sus 5 representantes. El juego explicativo anterior es más complejo al incorporar matrices conectadas entre las 5 partes, la conclusión general por mucho que compliquemos el análisis es la misma, si colaboran en la negociación pensando en el máximo beneficio para sus representados, mejor rendimiento conseguirán. Todos ganan si ninguno gana. O definido de mejor manera, si todos pierden algo, consiguen el mejor resultado para el colectivo.

La probabilidad de crear un frente unido con esta premisa de perder no creo que sea aceptada por sus dirigentes, trabajarán por ir conjuntamente a unos mínimos y eso condicionará el desarrollo de la negociación.

Llegado a este punto, ya tenemos claro que la negociación abierta a la que más esfuerzos van a destinar será a la lucha entre los cinco actores representantes de los trabajadores, olvidando al negociante real, la dirección de la empresa. La única negociación que afecta realmente a los trabajadores es el resultado del acuerdo entre empresa y representantes.


Paso 5: Negociación

La medida de los acuerdos alcanzados entre los cinco representantes define el tono y el ritmo de la negociación. Llegar a la mesa definitiva con un acuerdo de mínimos por reducir el número de trabajadores afectados y con diferencias apreciables en lo ideológico y estratégico, el negociador líder, la dirección de la empresa solo tiene que dejar hablar y que surjan las diferencias. Convertir una mesa de negociación en una asamblea reivindicativa solo beneficia al líder que cuenta con el reloj como gran aliado. A medida que la fecha límite se acerque, la presión por acordar sube y los compromisos alcanzados serán más comprometidos para la parte pasiva. Negociar a la defensiva es lo que tiene. 

La solución final será tipo acordeón, la dirección de la empresa acepta bajar el número de despidos (recuerda que la oferta presentada era del 21% de la plantilla) a cambio de modificaciones en condiciones: movilidad forzosa a departamentos o a territorios donde hay necesidades, rebajas salariales y/o cambios en horarios de trabajo. La parte pasiva de la negociación, a medida que el acordeón se estrecha y salvan número de despidos reducirán su presión mientras paralelamente van calculando la incidencia de cada avance en la negociación para cada uno de sus colectivos por separado.

Una vez alcanzado el acuerdo, se presentará como algo bueno para todos, sostenible (de nuevo), protector del empleo, un nuevo futuro para la compañía, buena noticia para los accionistas y para la sociedad. Los representantes sindicales utilizarán sus medios publicitarios habituales para vender el éxito alcanzado cuantificando el número de empleos salvados. Iniciarán campañas de captación de afiliados una vez sea efectiva la salida de los despedidos, estará en juego su supervivencia y su influencia en las siguientes elecciones sindicales.

La dirección de la empresa, también comunicará a la plantilla el acuerdo llegado agradeciendo el tono conciliador y comprometido con el bien común que han mostrado los representantes de los trabajadores. Se congratulan por el acuerdo alcanzado que supone una oportunidad para conseguir una base sobre la que construir un futuro mejor para la plantilla una vez garantizada la viabilidad de la empresa.

Los trabajadores, según donde la suerte les sitúe. Habrá de todo, unos contentos por irse prejubilados, otros tristes por tener que dejar lo que consideran su casa, otros aceptando nuevas responsabilidades, algunos enfadados, incluso habrá los que estén contentos y muchos aliviados. 

 

**********


Esto no deja de ser un ejercicio teórico sobre un proceso de negociación aprovechando un ejemplo actual. 

Es muy posible que mi costumbre como creador de relatos o mi imaginación como escritor influyan en mi visión de la realidad y seguramente me equivoque errando en el análisis y en el resultado final.

¿Mi apuesta personal sobre cómo terminará esa negociación? la dejo para otro relato.

15.4.21

ERE

 





Dedicado a los compañeros de banca

La primera vez que te enfrentas al riesgo a lo desconocido sufres más por la incertidumbre que por la realidad. Soy capaz de entender lo que estás pasando en estos días e incluso me pongo en tu lugar. Os conozco y reconozco tras muchos años compartiendo vida, esfuerzos y retos conseguidos. El compañerismo siempre fue nuestra bandera y bajo su sombra uníamos nuestras habilidades para superar lo que se esperaba de nosotros, año tras año nos felicitaban por ello, repartiendo un incentivo que nos ha ayudado a pagar nuestra vida privilegiada.

Treinta años de vida, medidos como bancario suman cuarenta y cinco. Es una profesión que desgasta, consume y exige como la que más. Cierto es que tiene, tenía, sus compensaciones. Sueldos altos, beneficios sociales y sensación de seguridad en el empleo. Los tipos de interés altos financiaban una maquinaria que sentándose en el balance generaba beneficios, incluso en los días festivos. Sin presión por vender más allá de la mera intermediación del dinero, captar para prestar. La vida se complicó, lo hizo poco a poco, como para acostumbrarnos a lo malo.

Los tipos de interés bajaron y bajaron hasta ser negativos ¡vaya contrasentido! Eso dibuja una curva de la demanda invertida, cuanto más tengo, más pierdo y menos lo quiero. El negocio bancario se fundamentaba en captar dinero barato para prestarlo caro y la situación financiera actual supone captar caro y prestar barato, no hay negocio. Las estructuras de costes son rígidas pues sus costes básicos son fijos y altos, alquileres y mano de obra. Toca reinventarse, vender productos de manera recurrente y cobrar comisiones para crear ingresos recurrentes. En esta idea todas las entidades descubrieron que la salida más eficaz era aprovechar la enorme estructura de ventas para vender productos de ahorro colectivo, seguros e incluso electrodomésticos. Un cambio vital, de sentarse sobre el dinero y ganar con su íntermediación a convertirse en supermercados de productos.

El coste del dinero siguió su caprichosa caída de precios. La herramienta más a mano de los políticos para luchar primero contra la inflación y luego contra la recesión económica ha sido la política monetaria. El mercado financiero se calentó hasta el gatillazo. Tipos de interés negativos en todo el planeta. Las principales divisas mundiales compiten por ver quién paga menos por su valor facial.

Tras una década sufriendo una caída de rentabilidad asociada al precio del dinero y tras comprobar que cuanto más seguros se venden más se despierta al mercado que con su juego de competencia consigue que los precios de las primas de seguros bajen. Con esta caída, sufren los beneficios de sus vendedores, de nuevo los bancos. La competencia se vuelve feroz y el mercado se restringe, se llega al mercado de cambio de cromos, vendes tanto como pierdes, el consumidor aprende a cambiar de proveedor buscando mejores condiciones. La duración media de un seguro de vivienda se reduce de ocho a dos años. La panacea de los ingresos recurrentes parece que ha llegado a su máximo.

La venta de productos de ahorro con riesgo, fondos de inversión, tiene su curva de aprendizaje para los clientes, desconfiados al máximo por las explicaciones incompletas utilizadas por los vendedores y también para los propios vendedores que necesitan formarse para poder entender el producto e informar correctamente a los compradores. La competencia estimula la aparición de formas de venta un tanto relajadas con la certidumbre. Finalmente los Reguladores fijan nuevas reglas de juego en su afán por proteger a los consumidores que exigen a las entidades mayor formación de sus empleados, contar con personal titulado oficialmente y mejorar la comunicación con los clientes. Los vaivenes del mercado estimulan un mercado emergente; en tiempo de subida de índices bursátiles todos contentos, parece que todos ganan. El mercado sube y baja, si decide bajar ya sea por la crisis, por la aparición de una pandemia mundial, por una guerra o cualquier desastre; todos sufren. El que tiene invertido pierde porque baja el valor de parte de lo que tiene, el que vende pierde porque no puede cobrar su comisión de éxito y además le crea inseguridad ante sus próximas ventas. Otra palanca de la panacea de los ingresos recurrentes que llega a su máximo. Se complica aún más cuando el mercado de deuda está sobre inflado provocando caída en el valor de activos supuestamente seguros, ser conservador es más peligroso que nunca.

De la venta de electrodomésticos, teléfonos, alarmas y todo tipo de cachivaches mejor olvidarlo, nunca llegó a ser relevante como para plantearse como salvación para los bancos.

Llega una crisis mundial por culpa de un virus que nos trae muerte, caos, decisiones políticas precipitadas, miedo, caída de los mercados, parón de la actividad económica y empresas sin actividad. Los gobiernos dotan de colchones de tesorería a las empresas con préstamos y créditos baratos con el presunto aval del Estado, los bancos con visión social se lanza para hacer llegar esta posibilidades de tesorería a todo el tejido productivo, empresas y autónomos. Adicionalmente los gobiernos apoyan a las familias endeudadas con facilidades para dilatar la devolución de sus obligaciones hasta el final de la pandemia.

Para la banca esto supone mucho trabajo en pocos meses, migran su balance de préstamos hacia los nuevos créditos avalados por el Estado, protegen su solvencia y complican su futuro de generación de ingresos para los próximos años por el sobre endeudamiento de la economía que no permite muchas oportunidades de vender más crédito, además el nuevo crédito avalado está barato y por normativa legal le impiden vincular con otras operaciones que sumen rentabilidad. Una trampa que durará años. 

Conocen por experiencia que cuando la economía se frena, muchas empresas cierran provocando impagos de los préstamos. Muchos trabajadores pierden su empleo dificultando su capacidad para atender sus deudas durante largo tiempo. Mayor tensión para las cuentas de resultados de los bancos, menores beneficios o incluso perdidas.

Concretando:

El margen de intereses que se genera vendiendo préstamos y comprando dinero baja por el coste negativo del tipo de interés y los precios bajos de las líneas avaladas. A esto se añade la dificultad para encontrar nuevos clientes solventes y con generación de caja que garanticen el poder otorgar nuevas líneas de crédito. El mercado está parado, solo mantenido gracias a la concesión de hipotecas para la compra de viviendas que aún se resiste a notar los efectos de la parada de la actividad económica general.

El margen por comisiones se ha deteriorado por la enorme competencia existente en un mercado con baja actividad, se venden muchos seguros baratos y se cancelan muchas pólizas para cambiar de compañía. Los ingresos por fondos de inversión se resienten por las caídas de los mercados en los últimos meses. El mercado ha necesitado un año completo para volver al nivel previo a la crisis sanitaria, una vez recuperado hay dudas respecto a la ilusión por el crecimiento a medio plazo. 

Los costes fijos de alquileres se han renegociado aprovechando el exceso de oferta de locales por efecto de la crisis económica. No es fácil mejorar estos gastos sobre lo conseguido salvo reduciendo los metros de tienda abierta, menos oficinas.

Los costes de mano de obra, eliminando a todo el personal eventual contratado habitualmente se consigue de manera rápida un ahorro de costes. Ajustando los objetivos comerciales hasta el nivel de comprometer su cumplimiento da como resultado un ahorro en la retribución real pagada al reducirse la incentivación variable liquidada. De nuevo parece agotado el camino del ahorro de costes sin adoptar medidas excepcionales. 

Las previsiones sobre la capacidad de devolución de los préstamos tanto de empresas como personas son poco halagüeñas, la crisis azotará a las familias y empresas en cuanto desaparezca el manto protector del Estado, lo que anticipa pérdidas por insolvencia que influye directamente en los resultados anuales de los bancos.

Coincide en el tiempo la concentración bancaria, con reducción generalizada de estructuras en todas las entidades y el previsible camino hacia la concentración, en un futuro cercano, de entidades a nivel europeo. El sector convive con un exceso de regulación de su actividad ordinaria que penaliza a la banca frente a nuevos actores que aparecen en el mundo global. Hoy es fácil encontrar aplicaciones de móvil o a gigantes de los datos, comunicación o distribución por internet que se atreven, con éxito, a vender financiación a personas y pymes, seguros, fondos de inversión, tarjetas, pagos y todo tipo de productos financieros.

La perpetua presión anual por presentar mejores resultados ante la sociedad y sus accionistas, hace que los dirigentes de las grandes corporaciones valoren asegurar la supervivencia futura de su compañía y el mantener el potencial de beneficios a futuro por encima de las personas, vistas como coste fijo. Ya sabes, querido amigo que S.A. además de Sociedad Anónima significa Sin Alma.

Es su primera vez, tras su curva de aprendizaje, una vez que estrenen nada les impedirá repetir la experiencia. En estas semanas, mi querido compañero, te enfrentas a un Expediente de Regulación de Empleo (E.R.E.) con todos los miedos e incertidumbres. También será la primera vez para los supuestos representantes de los trabajadores, sin experiencia ni visión para comprender las opciones que les van a plantear. 

El resultado final me atrevo a adivinarlo, será muy similar a los alcanzados en el resto de Entidades del sector que se han adelantado en esta carrera por el ajuste de empleo como camino inevitable para procurar una opción de futuro. Veremos una repetición de estrategias, filtraciones y comunicados de las partes. 

Al final, para ti compañero, este Expediente supondrá complicarte la vida tras decenas de años dejándote la piel por tu Banco, tu Oficina, tus Compañeros o tus Clientes. Puede llegarte el momento de ir para casa de una manera que nunca habrías pensado ni merecido. Te irás por la puerta de atrás prestando un último servicio a tu Banco que gracias al sacrificio de muchos como tú, confía en garantizarse poder existir en el futuro. 

No es justo, nunca lo es. Te deseo lo mejor durante este trance, si te quedas que sea para bien, si te marchas que la vida te recompense.

Mucha suerte querido amigo.



11.4.21

La ley del más fuerte

 


El documental de animales elegido, como cada tarde después de comer, para dormir la siesta en el sofá detalla con todo lujo de detalles cómo el instinto de supervivencia selecciona de manera natural al más fuerte de los polluelos que nacieron esa primavera en el nido. En un año de sequía escasea la comida y pronto se hace evidente que los padres solo son capaces de proveer de alimento para uno solo de sus tres hijos. Los polluelos inicialmente luchan por hacerse con el mejor lugar para recibir el alimento. A los pocos días la evidencia dicta el futuro, el mejor alimentado se hace más fuerte y aprovecha su fuerza no solo para dominar y elegir la comida que viene sino que empieza a maltratar a sus hermanos picoteándoles en la cabeza e incluso consigue hacer caer del nido al más débil. En unos días se quedará como único superviviente, el único que come en el nido. No hay piedad con los débiles.

El locutor insiste una y otra vez en la selección natural en la naturaleza, recordando su implacable ley, solo sobrevive el más fuerte. Lo impactante de las imágenes secuestran mi atención alejando de mí el adormilamiento que suele anticipar una cabezada de quince minutos en el sillón. Me vienen a la cabeza imágenes del mismo mundo animal donde no se cumple necesariamente con tanta crudeza esa misma ley, recuerdo ejemplos de cultura colaborativa. Hormigas, abejas, lobos, delfines, orcas o leones. Entre ellos existe la competencia por conseguir o mantener un territorio de caza o por el derecho a aparearse. También colaboran entre ellos para conseguir alimento, mejorando sus posibilidades de éxito en la caza o en el transporte de alimentos o en la construcción de guaridas o cuidado de su descendencia.

¿Y el ser humano? ¿Dónde lo encuadramos?¿La evolución de su especie hasta convertirse en la dominadora del planeta ha sido por la ley del más fuerte, del más hábil o el triunfo de la colaboración?

En un colegio a la hora del recreo citamos a los alumnos de diez años en el campo de fútbol. Les mostramos una mochila llena de chucherías y de sobres de los cromos de las colecciones más valoradas en su edad. - Es el premio- les explicamos. 

Esta mochila es el premio para aquel que consiga llegar el primero tras pasar una serie de pruebas de habilidad y fuerza a lo largo de todo el campo de juego. 

¿Cómo reaccionan nuestros chicos? Corriendo rápido, compitiendo entre ellos, luchando por ser el primero, por ser el ganador. Su único fin es quedar el primero.

¿Y en el mundo adulto?¿Cómo nos comportamos ante un incentivo adecuado?¿Dinero, ascenso, estatus? De igual manera. Parece que repetimos el comportamiento del polluelo más fuerte eliminando a su competencia. Las empresas comerciales incentivan la competencia interna como mecanismo para la mejora de sus resultados. Hablan de equipo, de la fuerza del grupo, de valores e incluso de unen a la moda empresarial del momento (digitalización, internet, obra social, sostenibilidad...) cubriendo su imagen con un manto de honestidad más propio de religiones que de corporaciones. Así construyen una fachada, una apariencia. La imagen es un todo. El mercado no va analizar cómo hacen las cosas, simplemente les valoran en función de la imagen que ofrecen. Las compañías viven en un mundo animal donde solo el más grande y fuerte sobrevive. Incitan a la lucha interna por ser el mejor, seleccionan entre los mejores luchadores a los que tengan sus escrúpulos más alineados con los de los jefes. Una vez más el polluelo más fuerte es el único que se queda en el nido.

¿Nos estamos equivocando? Un comunista aprovechará este hilo para presumir de sus ideas donde todo es de todos. La historia y la práctica ha demostrado que sus ideas han fracasado. Si la olla se comparte a partes iguales sin distinguir entre los que más han aportado y los que no aportan, qué motiva al que aporta para seguir haciéndolo. La utopía de que todos somos iguales se rompe por el comportamiento egoísta de los más insolidarios. ¿Entonces sólo queda la ley del más fuerte?

Recientemente he leído un experimento social que me hizo pensar sobre la existencia de una vía alternativa y que me apetece compartir aquí. Ubuntu

Un antropólogo propuso un juego con unos niños de una tribu africana. Colocó una canasta llena de frutas deliciosas junto al tronco de un árbol, y les dijo: 

- El primer niño que llegue al árbol y toque la canasta, se ganará toda la fruta.

Cuando el antropólogo hizo la señal de inicio pensó que iban a correr para ganarse la fruta, se sorprendió al verles caminar todos juntos, tomados de las manos, hasta que llegaron al árbol y juntos tocaron la canasta. Compartieron entre todos los niños la fruta.

El les preguntó que por qué hacían eso, si cada uno de ellos podría haber conseguido la canasta de fruta solo para ellos o para repartirla con sus familias.

Los niños respondieron todos juntos y a una sola voz: 

- Ubuntu.

El antropólogo intrigado preguntó el significado de esa palabra. Los adultos de la tribu le explicaron el significado de la palabra Ubuntu: "yo soy porque todos somos."

Según la educación que reciben de sus padres y abuelos ¿Cómo puede sólo uno de nosotros ser feliz, mientras todos los demás son miserables?

Esta tribu conoce el secreto de la cooperación y la solidaridad, en un mundo moderno no son los más fuertes, ni los más tecnológicos; en su mundo han comprendido que cooperando todos son más fuertes. Me pregunto ¿Quién es el más civilizado?¿Quién vence a la ley de la naturaleza? 

UBUNTU.

2.4.21

La cuarta decisión

 



El acuerdo firmado una treintena de años atrás fijaba como ineludible y de obligado cumplimiento el reencuentro para el 1 de abril de 2021. Una reunión para el contraste y el análisis de los datos.

En marzo de 1991, un par de días antes de la cita, Rafael Esteban recibe por correo una citación para una reunión de selección laboral el 1 de abril de 1991 en el Hotel Continental de Madrid. Por esas fechas, Rafa busca activamente trabajo, una vez licenciado de su servicio militar obligatorio antes de regresar a su puesto de trabajo en la empresa donde dedicaba las mañanas previo a su obligado paso por el ejército, prefiere explorar el mercado en busca de nuevas oportunidades, el trabajo en la Gestoría ya lo conoce y no llega a colmar sus expectativas laborales. Concienzudo, convierte la búsqueda de trabajo en un trabajo al que dedica seis horas diarias, repasa los anuncios de oferta de empleo publicados en los periódicos de mayor tirada, escribe cartas de presentación anexando su curriculum y mueve activamente los contactos de las amistades de su padre, amigos y compañeros de la facultad. No le faltan citas para realizar pruebas de selección o entrevistas, por ahora sin mucha suerte. No llega a fructificar en un nuevo empleo. En ocasiones no interesa su perfil, en otras veces es a él a quien no le convence la empresa o el ambiente que observa y en la mayoría de las ocasiones, las empresas grandes suelen convocar procesos de selección donde la incorporación no es inmediata, crean un grupo de candidatos que van contratando en función de sus necesidades. 

Registra cada intento en una lista donde anota el nombre de la persona a quien envió la carta, su teléfono y resto de datos de contacto. En ocasiones contesta a su demanda otra empresa que está asociada a donde envió su curriculum. En empresas pequeñas encuentra que un mismo empresario dispone de varias sociedades, incluso en las mismas oficinas. Esto complica un poco su seguimiento de las demandas de empleo presentadas. En alguna ocasión, recibe una citación para entrevista y no tiene muy claro de dónde procede.

Esto le ocurre con la carta, recibida dos días antes, de la empresa Aladdin future, le llama la atención lo escueto de la redacción comparando con el resto de cartas que recibe. 

“Aladdin future, S.L. busca a un licenciado en Económicas, Empresariales o similar con ambición, activo, inglés fluido y libre para viajar. Remuneración alta. El proceso de entrevista se realizará el próximo 1 de abril en el Hotel Continental a las 11:15 horas.”

Un tanto intrigado por la entrevista, una más dentro de su agenda, de hecho se pregunta si le dará tiempo para asistir a otra entrevista prevista a las 13:30 en Plaza de Castilla a unos veinticinco minutos en autobús. Elige sus mejores galas, el único traje que cuelga en su armario y unos zapatos, gastados por el uso, bien lustrosos a base de cepillo y betún. Su intención es destinar parte de su primer sueldo a mejorar su vestuario.

El Hotel Continental ofrece una apariencia moderna que le distingue de otros hoteles de lujo en la capital, más clásicos en su mobiliario y en el trato al cliente. Este hotel, más contemporáneo, sus salas están más cerca de parecer oficinas arregladas que salones de boda. Tras preguntar en recepción, le dirigen a un sofá frente a una sala. - Saldrán a recibirle a la hora - Le informa una azafata que se aleja con movimientos hipnóticos de cadera dejando un rastro de colonia fresca de azahar que despierta el instinto animal de Rafa.

¿Rafael Esteban?

Le sorprende un hombre de unos cuarenta años de edad, vestido de manera informal, chaqueta de corte británico y sin corbata. Elegancia de gentelman. Se ha despistado con el culo de la azafata y le ha pillado con la guardia baja.

Sí, soy yo

Cautivadora ¿verdad? Carmen tiene la habilidad inconsciente para hacer que nos despistemos. Pasa por favor, adelante.

La entrevista, totalmente diferente a otras que está manteniendo últimamente le ofrece las condiciones en un acuerdo único al que debe decidirse a aceptar en la próxima media hora, justo el tiempo que resta hasta la llegada del próximo candidato seleccionado. Le ofrecen ser el dueño de su destino incluso le facilitan hasta en cuatro ocasiones el cambiar sus intereses de vida, cuatro oportunidades para ser feliz, cuatro vidas. Una propuesta enigmática , sin duda.

El entrevistador, enfundado en su imagen de caballero inglés demuestra una gran capacidad de comunicación y persuasión. Sin llegar a entrar en detalles, la oferta en términos generales resulta atractiva y con un salario muy por encima de lo habitualmente ofrecido para su nivel principiante. 

Rafael, es el momento de tomar la decisión. Si decides aceptar, firmamos el contrato y te presentaré al gran jefe, Gabriel. Si no te interesa, lo entenderemos. Ya te he explicado antes que no ofrecemos segundas oportunidades ni tiempo de meditación. La vida está llena de toma de decisiones y estás ante uno de esos momentos decisivos.

Treinta años han pasado desde aquella conversación que le abrió un camino apasionante. A la misma hora que entonces, las 11:15, sentado en un sofá similar al de entonces frente a la misma sala. Esta vez sin azafata que le acompañe, ha tenido que venir solo. Traje hecho a mano por un sastre de renombre, casi dos mil euros en paño de primera calidad, detalles de señorío, sobre unos zapatos hechos a medida. La imagen de Rafael traslada éxito y poder económico. Mueve el cuerpo transmitiendo seguridad, empaque, profesionalidad. Su eterna sonrisa le facilita mucho la cercanía a los demás, es su mejor herramienta social. Un triunfador. El deportivo estacionado en el garaje traslada de manera inequívoca que se encuentra en la élite económica y de decisión.

Justo a la hora convenida, atraviesa la puerta el mismo caballero inglés por quien no pasan los años, repite vestimenta. Un caso sorprendente.

¿Cómo lo haces? Estás igual.

Me cuido y tengo una naturaleza privilegiada. Me alegro de verte, Rafael. Pasa por favor. Gabriel te espera.

¿Gabriel? No me lo esperaba

La sala, amueblada a imagen de un apartamento, tiene al fondo una cocina abierta con una mesa redonda con una capacidad para seis personas. Sobre la misma, cinco manteles individuales donde reposa un juego de platos y cubiertos. 

El inglés desaparece dejando a Rafael en solitario, de la cocina sale a recibirle Gabriel, recuerda que le vio el día de su firma y no ha vuelto a tener la oportunidad de coincidir con él. Al igual que con el inglés, Gabriel aparece igual, su misma figura, su misma cara, su misma vestimenta. Ni una sola arruga más en su cara. Otro al que el paso del tiempo no le cambia.

Rafael, me alegro mucho de volver a verte.

Se acerca con paso seguro, armonía en sus movimientos y su brazo extendido con la mano abierta dispuesto para el saludo. Una sonrisa amplia, blanca y reluciente ilumina su semblante transmitiendo cercanía amigable. Gabriel es capaz de transmitir en segundos esa sensación de cercanía amistosa que te abraza hasta el arrullo emocional. Cae bien siempre, desde el primer instante. Curiosamente, junto a él todo el mundo reacciona con naturalidad olvidándose de los personajes y roles sociales que fabricamos para relacionarnos con el mundo.

Estás igual, ¿Cómo lo hacéis?

¿Tu crees? El tiempo pasa para todos, no te creas. Ven siéntate, por favor. ¿Vino, café, refresco, cerveza, agua?¿Qué te apetece?

Agua está bien.

Yo también me quedo con agua. Ven vamos a sentarnos

¿Esperamos a alguien?

Sí, cada cosa a su tiempo. Ahora quiero aprovechar este tiempo contigo a solas ¿Cuéntame, qué tal te ha ido con nosotros en estos treinta años?

La verdad es que estoy muy satisfecho, según firmé el contrato me seleccionasteis para entrar en la más famosa consultora empresarial del mundo, con nombre de whisky escocés, donde solo acceden los curriculum mejor valorados con las notas medias más altas. Tras un par de años formándome en un equipo de trabajo, comencé a adquirir más responsabilidades y eso me permitió saltar a varias compañías, donde me fichaban para directivo de alto nivel. Fui aprendiendo de los negocios donde iba cayendo y alimentando mi experiencia profesional que me servía en la siguiente compañía donde siempre mejoré mi estatus. Ahora estoy de presidente de una de las más grandes compañías europeas en un sector donde nunca imaginé que podría trabajar. En el fondo, te reconozco que no sé de nada en concreto, sin experiencia real de la vida en los sectores que he estado liderando. Conozco procesos, procedimientos, normativa, descripción de manuales y todas esa habilidades del consultor que termina dirigiendo apoyándose en pocas personas de fiar que suelen tener el mismo perfil, técnico y poco humano. Económicamente me va muy bien y tengo mi vida resuelta para el futuro. Echo de menos contar con más amigos en mi vida y tener una mujer para compartirlo todo. Lleno de eventos culturales, deportivos y de trabajo mi existencia. Lo que no sé es por qué te cuento todo esto. No sé cómo lo haces, me tiras de la lengua. Te digo cosas que no sabe nadie de mi

Es algo que me ocurre sin que haga nada al respecto. Resumiendo un poco, estás satisfecho con tu éxito económico y profesional, te sientes vacío de experiencias reales en el mundo laboral a pie de calle y no disfrutas de una vida sentimental ni de amigos

Lo acabas de describir perfectamente. Así es

Quisiera recordar contigo varias decisiones en tu vida. A ver qué me cuentas de ellas. Empezamos con Laura, tras tu decisión de firmar con nosotros, tu segunda decisión importante en la vida

Laura, ¡Qué gran mujer! Estuve muy enamorado de ella, tanto que me planteé dejarlo todo e irme a vivir con ella. Una cara preciosa, con una mirada penetrante y unas piernas larguísimas que me abrazaban siempre. Una sonrisa perpetua y un alma limpia. Compartimos un año en Nueva York justo en mi segundo año formándome como consultor, Nuestras noches fueron intensas, aún me estremezco cuando las recuerdo. Me propuso ir a vivir a Tanzania un par de años para fundar una escuela cerca del Serengueti, su ilusión era escolarizar a los niños Masai. No podía hacerlo. Estaba justo en el inicio de mi vida profesional, en la rampa de salida al éxito y no podía permitirme perder dos años en una labor altruista.

¿No te arrepentiste?

Me dolió, es cierto, era lo que tenía que hacer.

Eso fue tu segunda decisión, tras elegirnos, de las cuatro que te ofrecimos. Permíteme que te presente a una persona que te gustará conocer. John ¿Puedes acercar a nuestro segundo invitado?

Nunca supe que el inglés se llama John. 

Tampoco se lo preguntaste ¿verdad?. Te ruego te quedes sentado mientras hago las presentaciones.

Gabriel se acercó a la entrada repitiendo el mensaje corporal que había realizado con Rafael quien observa desde la mesa una escena calcada a la que acababa de vivir, no cae en la cuenta que no es capaz de enfocar la imagen y ve a las personas borrosas. A John, Gabriel y el nuevo invitado. Su fisonomía le recuerda un poco a él. Nota que se acercan Gabriel y el nuevo hacia la mesa, quedando John al final de la sala junto a la puerta.

Rafael, mira te presento al Rafael que eligió irse con Laura. Para aclararnos, me dirigiré a ti como Primero y a él como Segundo.

Los ojos de Rafael acomodan su visión hasta poder identificar a Segundo, es él mismo, se reconoce las facciones, quizá tiene cinco o seis kilos más de peso, viste ropa cómoda y elegante, chaqueta Hackett con pantalones chinos claros y mocasines. La cara un poco más redonda, las mismas canas, que al tener el pelo un poco más largo se le notan más. Sienta a la derecha de Gabriel, justo enfrente de Rafael.

- Me fui con Laura, los dos años en Tanzania se convirtieron en seis maravillosos años. Construimos una escuela y un ambulatorio médico. Tuvimos dos hijos, niña y niño que ya terminaron la universidad y empiezan a gobernar su vida. Llegó un momento en el que nos temimos que las enfermedades o las privaciones pudieran afectar a nuestros hijos y aunque éramos muy felices en África decidimos regresar a España. Fundamos un colegio en la provincia de Cádiz y hoy está considerado como uno de los diez mejores colegios de España. Ambos damos clases y seguimos tan unidos como siempre. Tenemos una vida maravillosa, buscamos las oportunidades de cada día para estar juntos y compartir nuestro tiempo. Cada día doy gracias por la suerte que he tenido y me alegra haber tomado la decisión más importante de mi vida para poder compartir cada día con la mujer de mi vida.

Rafael primero escucha con interés, mientras el relato versionado por Segundo se convierte en imágenes en su cerebro, envidia sentir ese sentimiento de plenitud emocional que él no ha disfrutado desde que se separaron en el aeropuerto. 

Gabriel apoyando sus manos en los brazos de Primero y Segundo, corta ese flujo de imágenes y consigue que ambos Rafaeles centren su atención en él

Primero, me gustaría recordar tu siguiente decisión. La escritura

Es verdad, ya se me había olvidado. En Londres viví dos años tenebrosos, oscuros, lluviosos y tristes. Mi primer destino tras Nueva York, como consultor en el equipo europeo, trabajaba quince horas diarias y no tenía ni ganas para socializar. Me entretenía escribiendo historias. Me presenté a un concurso literario de novela con un pseudónimo, Peter Worder. Mi novela “Psicología de un mentiroso compulsivo” ganó el certamen, el premio gordo consistía en publicar la novela en la mayor editorial del mundo con un contrato donde te anticipaban parte de los derechos de la siguiente novela. No podía firmar ese contrato, estaba centrado en mi trabajo de consultor. Quedó en una anécdota y en que me demostré a mí mismo que tenía talento para entretener a los demás. El libro se vendió bien durante un par de meses, hasta que el mercado descubrió al siguiente novelista y mi fama fue efímera

John, ¿Puedes invitar a nuestro tercer invitado?

Gabriel repite la escenografía anterior y acoge al nuevo invitado a quien invita a la mesa para ser presentado. Ambos Rafaeles, Primero y Segundo observan la escena, repitiéndose el mismo fenómeno de mirada borrosa.

Rafaeles, os presento a Rafael, manteniendo el criterio anterior, os nombraré de manera del orden ordinario. Primero, Segundo y Tercero. Tercero es un novelista famoso con libros publicados y traducidos en más de cincuenta países. Tiene en su haber varios premios literarios entre los más reconocidos económicamente. Un libro publicado cada año. El auténtico Best Seller mundial. Sigue firmando con su pseudónimo, Peter Worder. Tercero, ¿Te importa contarnos cómo es tu vida?

Este nuevo Rafael tiene la misma fisonomía de los anteriores, en el peso de Segundo, con el pelo largo cuidado. Ropa de marca al estilo de Segundo, con la diferencia que calza zapatillas deportivas blancas. Un tanto bohemio prefiere la comodidad. En el bolsillo interior de su chaqueta esconde una pequeña libreta con un bolígrafo donde anota ideas que le surgen por si puede aprovecharlas en alguno de sus libros.

Vivo en París, por amor. Conocí a Esperanza, una mexicana fuerte, enérgica y pasional que me atrapó para siempre. Me hace de musa y la sigo allá donde vaya. Trabaja en el Cuerpo diplomático de las Naciones Unidas y llevamos en París diez años, anteriormente hemos vivido en México, Nueva York, Madrid, Tokio y Amsterdam. Tras ganar el certamen literario firmé con la Editorial del Pingüino quien me ha acompañado durante todos estos años. Escribo en español y ellos me traducen a las principales lenguas. Me encanta escribir y compartir mi vida con Esperanza, no tenemos descendencia. Somos muy felices. Mi vida está llena de impactos culturales, viajes, una mujer pasional y consigo encontrar inspiración en nuestra vida para alimentar los personajes de mis novelas. El mes próximo presento mi último trabajo, “La última cena” un relato actual lleno de pasiones, ambiciones y corrupción.

Rafael Primero escucha con atención el relato del escritor y al igual que le ocurrió con Segundo, a medida que escucha su mente recibe las imágenes y los sentimientos vividos por Tercero. Siente envidia de esa vida la felicidad que traslada.

Gabriel invita con un gesto a John para que se les acompañe en la mesa. John distribuye por la mesa varias raciones y descorcha una botella de un excelente vino de Jerez. Un oloroso con la virtud de acompañar el alma y el cuerpo para una buena conversación.

Rafael Primero. Por contrato, tienes de plazo hasta hoy para tomar una cuarta decisión.. Puedes elegir cómo continuar tu vida, puedes continuar como Rafael Primero, Segundo o Tercero. Los tres sois la misma persona y tras hoy, los tres os volveréis a unir en uno solo ¿Qué vida eliges? ¿Qué Rafael deseas ser?

Y ¿Qué pasa con los demás en las vidas? ¿Laura, sus hijos, Esperanza, los libros, el colegio, etc?

No te preocupes, está todo pensado, seguirán su vidas, nos ocupamos de ello. Eres un afortunado por contar con esta cuarta oportunidad para definir tu vida una vez que conoces cómo te ha ido en las anteriores. ¿Qué decides?¿Qué Rafael quieres ser?